La Paeria llevó a cabo el miércoles el desmantelamiento del campamento ilegal de chabolas situado en la avenida Josep Tarradellas, junto al canal de Seròs, en Lleida. Esta intervención pone el foco sobre la presencia de otros asentamientos similares en distintos puntos de la ciudad, donde la convivencia y el control policial son constantes.
Asentamientos en varios barrios de Lleida
Además del campamento desmantelado en Tarradellas, se han identificado asentamientos con chabolas en barrios como Pardinyes, La Bordeta, Cappont, el Turó de Gardeny y l"Horta. El mayor de estos asentamientos se localiza en las afueras de La Bordeta, en la avenida Artesa, donde al menos media docena de chabolas se reparten en varias fincas.
Antonio, de 68 años, reside en la avenida Artesa desde 2018. Explica que la finca donde vive es de un particular que le permite estar allí y que, aunque reside solo en una casa construida con maderas, recibe visitas de familiares y amigos que viven en pisos cercanos. Antonio asegura que en la zona ha aumentado el número de chabolas en los últimos años.
"Por la avenida Artesa hay varias, pero están bastante desperdigadas. Yo aquí no molesto a nadie, estoy bien y me vienen a visitar la policía y los servicios sociales para ver cómo me encuentro, no necesito más" - Antonio, residente
El propio Antonio destaca que lleva tres décadas viviendo en la zona y que nunca ha causado problemas. Antes residía en Albatàrrec, pero desde que se trasladó a La Bordeta afirma sentirse más integrado en el barrio y más cerca de servicios en caso de necesidad.
Control policial y percepción vecinal
La situación de estos asentamientos es conocida por las asociaciones vecinales. Juanjo Gatius, presidente vecinal de La Bordeta, señala que el asentamiento de la avenida Artesa está bajo control de la Guardia Urbana y los Mossos d"Esquadra, y que no genera conflictos en el barrio. Añade que existe otro asentamiento al final de la calle Sicorís.
"Está controlado por la Urbana y los Mossos y no genera ningún problema, pero no es el único del barrio, ya que al final de la calle Sicorís hay otro" - Juanjo Gatius, presidente vecinal de La Bordeta
En Cappont, la presidenta vecinal Veni Ros reconoce que el campamento desalojado de Tarradellas no era el único de la zona y que sus condiciones no eran adecuadas. Sin embargo, subraya que algunas personas prefieren vivir en estos asentamientos antes que trasladarse a pisos.
"Es verdad que el campamento desalojado de Tarradellas, que no es el único de la zona, no estaba en buenas condiciones y no nos gusta que vivan así, pero hay gente que prefiere estar allí que en pisos" - Veni Ros, presidenta vecinal de Cappont
Presencia en el Turó de Gardeny y otros puntos
Montse Muixí, presidenta del Turó de Gardeny, confirma la existencia de asentamientos en la antigua discoteca del Turó y en edificaciones militares en desuso. Indica que muchas de las personas que residen allí lo hacen desde hace años y que la policía y los servicios sociales municipales realizan un seguimiento regular.
"Muchos viven allí desde hace años, pero están controlados por la policía y los servicios sociales del ayuntamiento" - Montse Muixí, presidenta del Turó de Gardeny
También se han detectado campamentos en l"Horta, en los alrededores de la canalización y al final de la calle Xavier Puig Andreu de Pardinyes. Todos estos asentamientos están bajo la supervisión de la Guardia Urbana, los Mossos d"Esquadra y los servicios sociales del ayuntamiento.
La situación de los asentamientos en Lleida sigue bajo vigilancia policial y social, con especial atención a la convivencia y a las condiciones de vida de sus ocupantes.