La Federación de Autoescuelas de Catalunya ha reclamado soluciones inmediatas a la DGT ante los 85.645 alumnos que siguen pendientes de hacer el examen de conducir en Catalunya, una situación que la patronal del sector califica de colapso y que afecta a las 681 autoescuelas catalanas.
El presidente de la FAC, Raül Viladrich, ha llevado este lunes la situación al Congreso y ha advertido de que el problema no es nuevo. Asegura que la falta de examinadores se arrastra desde 2013 y que, lejos de corregirse, se ha agravado en los últimos años.
"No pidamos mejoras, exijamos soluciones. La situación es crítica" - Raül Viladrich, presidente de la FAC
Un atasco que se agrava desde hace años
Viladrich ha recordado que ya compareció en el Congreso hace cinco años para exponer la misma problemática. Desde entonces, la FAC sostiene que el número de alumnos pendientes ha crecido en casi 5.000 personas y denuncia que la respuesta del sistema no ha sido suficiente.
El presidente de la federación ha cargado contra la inacción de la DGT y ha vinculado a esa falta de respuesta el cierre del 11% de las autoescuelas catalanas desde 2021. En su intervención ha subrayado que los centros no pueden seguir asumiendo una situación que consideran estructural.
"Estamos enfadados porque arrastramos este problema, que no es puntual sino estructural, desde 2013" - Raül Viladrich, presidente de la FAC
Barcelona concentra la mayor bolsa de alumnos
La distribución por demarcaciones vuelve a situar el principal atasco en Barcelona, con 63.000 alumnos pendientes de examen. En Girona la cifra se eleva a 7.942. En Tarragona alcanza los 7.800 y en Lleida se sitúa en 4.943 aspirantes.
- Barcelona registra 63.000 alumnos pendientes
- Girona suma 7.942
- Tarragona acumula 7.800
- Lleida alcanza 4.943
La FAC sostiene que este volumen de espera está comprometiendo la actividad ordinaria de las autoescuelas y mantiene bloqueado el acceso al examen práctico para miles de alumnos en todo el territorio.
El déficit de examinadores sigue sin cubrirse
Viladrich ha reconocido la buena voluntad de la DGT por haber creado nuevas plazas de examinadores el año pasado, pero ha denunciado que la cobertura real en Catalunya quedó muy lejos de lo previsto. De los 44 examinadores que, según la FAC, correspondían a Catalunya, acabaron llegando 15.
"Nos deben 29, es decir, que sólo nos ha llegado un 34% del prometido. Eso es una burrada" - Raül Viladrich, presidente de la FAC
La federación cifra en 29 los examinadores que faltan respecto a la previsión inicial. A partir de ahí, el sector considera imposible absorber la demanda actual con la plantilla disponible.
Viladrich también ha puesto el foco en un problema de fondo. A su juicio, en Catalunya no existe una cultura opositora suficiente para cubrir plazas estatales de este perfil y mucha gente descarta presentarse por el temor a ser destinada fuera.
"No tenemos un plantel de gente del territorio que quiera opositar por miedo a que se les destine a otras comunidades" - Raül Viladrich, presidente de la FAC
La federación añade que parte de los examinadores destinados en Catalunya terminan marchándose cuando se abren concursos de traslado, ya que proceden de otras comunidades. Ese movimiento, sumado a la escasez de nuevas incorporaciones, mantiene el desequilibrio en las jefaturas de examen. La FAC insiste en que el sistema sigue sin dar respuesta a una situación que define como crítica y estructural.