El Aplec del Caragol de Lleida cerró su 45.ª edición con un nuevo récord de participación tras reunir a unas 200.000 personas durante el fin de semana en el recinto de Camps Elisis. La cita congregó además a 17.000 participantes repartidos en 124 colles, que consumieron aproximadamente 14 toneladas de caragoles.
La edición más multitudinaria coincidió con máximas cercanas a los 35 grados y con el colapso del servicio de telefonía móvil el sábado por la noche en la zona del recinto. Esa coincidencia obligó a los asistentes a recurrir a pistolas de agua, ventiladores y sistemas de pulverización en plena concentración de público.
El calor rozó los 35 grados y el móvil colapsó el sábado por la noche
Durante el fin de semana, la organización reforzó las medidas para aliviar las altas temperaturas, sobre todo en los espacios más expuestos para visitantes. La carpa central se amplió para ofrecer música en directo, degustaciones y más zonas de sombra.
Además de esos recursos, el recinto de Camps Elisis registró un uso continuado de sistemas de pulverización y ventilación para soportar las horas de más calor. La organización estudiará nuevas medidas para futuras ediciones con la vista puesta especialmente en las áreas destinadas al público visitante.
El sábado por la noche, la elevada concentración de asistentes provocó el colapso del servicio de telefonía móvil en la zona. El problema coincidió con uno de los momentos de mayor afluencia de la fiesta.
El control de accesos funcionó y el dispositivo sanitario atendió 120 incidencias
En el plano organizativo, el sistema de control de accesos implantado el año pasado funcionó sin incidentes destacables. La afluencia masiva, por tanto, no alteró ese mecanismo de entrada durante el fin de semana.
Ferran Perdrix, presidente de la Fecoll, valoró la edición como “muy positiva” tras el cierre con récord de participación. La cifra de asistentes consolidó una edición marcada por la respuesta del recinto ante el calor y por la elevada presencia de público.
El dispositivo sanitario realizó unas 120 asistencias relacionadas principalmente con quemaduras leves, cortes o alergias. Tres personas fueron trasladadas en estado leve al Hospital Arnau de Vilanova.
Como dato final del balance sanitario, tres asistentes fueron evacuados en estado leve al Hospital Arnau de Vilanova durante el fin de semana.