La Generalitat ha emitido una declaración ambiental favorable para las primeras centrales híbridas previstas en Lleida, tres proyectos que combinarán energía eólica, solar y baterías de almacenamiento en terrenos del Urgell y de la Conca de Barberà. La tramitación, sin embargo, no está cerrada y las instalaciones quedan ahora pendientes de la aprobación de Urbanismo.
Las centrales, promovidas por la multinacional austríaca RP Global, han sido bautizadas como Martí, Sant Roc y Gardeny. En conjunto suman 109 megavatios de potencia eólica con 18 molinos de viento, a los que se añaden 30 megavatios solares con 42.000 paneles fotovoltaicos sobre una superficie de 60 hectáreas.
Reparto de molinos, placas y baterías entre varios municipios
El despliegue territorial de los tres proyectos se concentra en varios municipios de la zona. Siete de los aerogeneradores están previstos en Guimerà, donde además se ubicarán todos los paneles solares de las tres plantas. En Nalec se prevé un molino y en Ciutadilla otros cinco.
Ciutadilla concentrará también una parte relevante del sistema de almacenamiento. Allí se reservará una superficie de más de 156.000 metros cuadrados para las instalaciones de baterías asociadas a los tres proyectos. La potencia prevista para este almacenamiento es de 5,65 MW y permitirá dotar a las centrales de una autonomía de dos horas.
Las líneas eléctricas de evacuación para transportar la energía generada por los aerogeneradores y las placas fotovoltaicas se distribuirán entre Guimerà, Nalec, Ciutadilla y Vallbona de les Monges, de acuerdo con las resoluciones de la ponencia de renovables.
Un modelo aún poco implantado en las comarcas de Lleida
La aprobación ambiental de estos proyectos llega en un contexto en el que el almacenamiento energético con baterías sigue teniendo una presencia limitada en las comarcas de Lleida. De los más de cien proyectos de almacenamiento en tramitación en el conjunto de Catalunya, solo dos se localizan en esta demarcación, según los datos de la Generalitat.
Entre las iniciativas de almacenamiento que siguen su curso administrativo figura también el recrecimiento de la central hidroeléctrica reversible de Moralets, aunque en este caso la tramitación corresponde al Estado.
Prullans impulsa un sistema local para afrontar futuros apagones
En paralelo a estas grandes instalaciones, el ayuntamiento de Prullans ha aprobado un proyecto de instalación fotovoltaica de autoconsumo colectivo con un objetivo muy concreto, disponer de energía eléctrica ante posibles cortes de suministro en el futuro. La actuación prevé almacenar los excedentes mediante baterías y añadir un sistema de respaldo para seguir utilizando esa energía si falla la red.
"Es totalmente necesaria después de lo vivido" - Albert Maurell, alcalde de Prullans
Las placas solares de este proyecto municipal se instalarán en el tejado de uno de los dos locales sociales del municipio. El presupuesto asciende a 113.412 euros.
El avance de estas iniciativas coincide con la proliferación de sistemas de almacenamiento eléctrico registrada durante el último año, un movimiento que ha ganado fuerza en parte tras el apagón del 28 de abril que afectó a toda España y que ha acelerado el interés por reforzar la autonomía energética tanto en grandes proyectos como en instalaciones de ámbito local.