La Audiencia de Girona ha juzgado a tres acusados por secuestrar a un joven en un piso de la ciudad la noche del 11 de noviembre de 2024 y exigir a su familia más de 9.000 euros para dejarlo libre. La fiscalía pide para cada uno nueve años y medio de prisión por secuestro, amenazas y un delito leve de lesiones.
El caso gira en torno a una disputa por la venta de una sustancia que los procesados creían cocaína rosa y que, según declaró la víctima, era en realidad éxtasis en polvo. A partir de ese conflicto, la familia pasó de recibir una exigencia inicial de 7.000 euros a entregar 9.000 y afrontar además una transferencia posterior de otros 1.000.
La madre entregó 9.000 euros y los acusados retiraron otros 800
La víctima relató en el juicio que todo comenzó en un piso de Girona, donde quedó retenido tras esa discusión vinculada a la venta de droga. Durante la vista, explicó que no denunció los hechos en un primer momento porque estaba “cagado” y tenía miedo a represalias.
Según recoge la fiscalía, la madre escuchó en una videollamada a su hijo decir que quienes lo retenían querían dinero y que, si no lo conseguían, lo matarían. Ella declaró que al principio le reclamaron 7.000 euros, pero que la cantidad subió hasta 9.000 porque tardó en reunir el dinero.
La entrega del rescate se hizo en un cajero situado en el cruce de la calle Nou con Santa Clara. Antes de liberar al joven, los captores exigieron además una transferencia de 1.000 euros a la tarjeta de la propia víctima y solo lograron retirar 800 euros de esa cantidad.
La madre solo ha recuperado algo más de 1.000 euros de todo el dinero que entregó. Ese desfase entre el rescate pagado y lo recuperado quedó incorporado al juicio junto al resto de perjuicios económicos denunciados por la familia.
Los vídeos mostraron al joven atado y a los agresores con fajos de billetes
Durante la vista oral en la sección tercera de la Audiencia de Girona, las partes reprodujeron numerosos vídeos y fotografías grabados por los propios agresores. En esas imágenes aparecía la víctima atada y amordazada, además de los acusados posando con fajos de billetes.
Uno de los procesados acudió a los Mossos d'Esquadra al día siguiente para denunciar lo ocurrido. En su declaración sostuvo que actuó obligado por un cuarto implicado que no ha podido ser localizado.
Los tres acusados declararon al final del juicio y respondieron únicamente a las preguntas de sus defensas. Todos alegaron un largo historial de consumo de tóxicos y tratamientos psiquiátricos o psicológicos por distintos trastornos, mientras que la acusada negó haber participado y afirmó que no pudo hacer nada para frenarlo.
La fiscalía mantiene para cada procesado una petición de nueve años y medio de prisión por secuestro, amenazas y lesiones, y el juicio ha quedado visto para sentencia en la Audiencia de Girona.