Una demora en ordenar la cesárea en Girona aboca a una recién nacida a vivir con el 96% de discapacidad

Girona procesa a tres sanitarias por retrasar la cesárea de urgencia que dejó a la recién nacida con un 96% de discapacidad. La acusación reclama 18 meses de prisión para cada una y una indemnización superior a tres millones de euros.

02 de junio de 2026 a las 17:03h
Una demora en ordenar la cesárea en Girona aboca a una recién nacida a vivir con el 96% de discapacidad
Una demora en ordenar la cesárea en Girona aboca a una recién nacida a vivir con el 96% de discapacidad

El Tribunal de Instància de Girona ha procesado a una doctora y dos matronas por la atención al parto de Aisatu, una menor nacida el 25 de noviembre con asfixia neonatal moderada tras un desprendimiento parcial de placenta. La causa las sitúa ante un presunto delito de imprudencia profesional grave con resultado de lesiones.

La resolución judicial pone el foco en el intervalo transcurrido desde el ingreso de la madre, Kumba Drammeh, a las 8.15 horas, hasta la cesárea de urgencia ordenada a las 10.00 horas, pese a que la niña nació cinco minutos después sin respiración y con anoxia. Aisatu arrastra desde entonces una encefalopatía hipóxica isquémica grave y tiene reconocido un 96% de discapacidad por la Administración catalana.

La jueza apreció indicios tras dos archivos previos de la causa

La Plaza 4 de la Secció Instrucció cerró la investigación con el procesamiento de las tres sanitarias al apreciar indicios de delito por presunta mala praxis. La fiscalía no se ha personado en la acusación.

El procedimiento había sido archivado en 2021 y en 2023, pero la Audiència de Girona ordenó reabrirlo después de un recurso de apelación. Esa decisión permitió practicar nuevas diligencias, entre ellas la declaración de los forenses.

La acusación particular, que ejerce el abogado Esteban Gómez Rovira en nombre de la madre, reclama para cada una de las procesadas dieciocho meses de prisión y veinticuatro meses de inhabilitación especial para ejercer como sanitarias.

Dos monitores fallaron y la ecografía llegó casi dos horas después del ingreso

La madre ingresó con 34 semanas de gestación y fue atendida inicialmente por las dos matronas ahora procesadas. Durante la asistencia fue conectada a tres monitores cardíacos consecutivos porque los dos primeros no funcionaban.

La acusación sostiene que las matronas ignoraron el aviso de que la paciente había mojado la cama con líquido amniótico al confundirlo con orina. No fue hasta las 10.00 horas cuando una doctora pidió una ecografía, detectó el desprendimiento de placenta y ordenó la cesárea urgente.

A las 10.25 horas nació la niña, que no respiraba y presentaba anoxia. Después la trasladaron en ambulancia al hospital Trueta de Girona, donde lograron estabilizarla, aunque con secuelas graves.

Aisatu necesita sonda gástrica, una máquina para los broncoespasmos y asistencia continua

La menor reside actualmente en la provincia de Girona y requiere cuidados permanentes. Se alimenta mediante sonda gástrica, depende de una máquina para los broncoespasmos y necesita ayuda continua para desplazarse.

"Depende de mi cuidado todo el día. Le doy hasta cinco medicamentos diferentes" - Kumba Drammeh, madre de Aisatu

Además de las penas de prisión e inhabilitación, la acusación ha pedido una indemnización de más de tres millones de euros por las lesiones y las secuelas. Esa misma cantidad se reclama como fianza a las tres sanitarias procesadas, a las aseguradoras del centro y al Servei Català de Salut en un plazo de diez días.

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