Sergi Romero cerró su etapa como futbolista este fin de semana con una victoria por 5-0 ante la Muntanyesa y confirmó su retirada. El defensa gerundense, de 35 años, pone fin a una trayectoria larga en Tercera y categorías próximas después de priorizar su trabajo como ingeniero en una empresa farmacéutica de Girona y su vida familiar.
La decisión llega cuando asegura que todavía se encuentra en buenas condiciones físicas, una circunstancia poco habitual en las despedidas. Romero explicó que ha optado por dejarlo ahora y no alargar su carrera hasta que el cuerpo le obligara a parar.
En sus primeras palabras tras anunciar el adiós, resumió así el motivo de fondo de la decisión. Quería retirarse ahora que todavía está bien físicamente y cerrar la etapa por iniciativa propia.
"Quería dejar el fútbol yo ahora que estoy bien físicamente" - Sergi Romero, futbolista gerundense
Romero priorizó su trabajo en Girona y renunció a seguir compitiendo más arriba
El central explica que desde hace tiempo había puesto en la balanza su empleo como ingeniero, la estabilidad personal y la exigencia que comporta seguir compitiendo. Esa reflexión le llevó a dejar en segundo plano la posibilidad de probar en categorías superiores.
La decisión, añade, no fue improvisada. La tomó después de pensarlo durante tiempo y de hablarlo también en casa, donde encontró resistencia para colgar las botas.
"Ha sido muy meditado. Mi mujer es mi fan número uno y me decía que continuara. Incluso la he tenido que convencer yo a ella para dejarlo..." - Sergi Romero, futbolista gerundense
Su carrera le llevó por Cassà, Palamós, Premià, Figueres y Peralada. En este último club asumió galones de capitán y de referente durante casi quince años, en una etapa en la que se consolidó como uno de los nombres reconocibles del equipo.
Los play-offs ante Sant Andreu y Girona B figuran entre sus mejores recuerdos
Cuando repasa su trayectoria, Romero sitúa en un lugar destacado los dos play-offs de ascenso a Segunda RFEF que disputó con el Peralada contra el Sant Andreu y el Girona B. Son los partidos que señala como su mejor recuerdo deportivo en el club ampurdanés.
Durante esos años también convivió con futbolistas jóvenes que después dieron el salto. Entre ellos cita a Arnau Ortiz, actualmente en l'Atlètic B, Jordi Palacios, en el Lokeren, y Sergi Solans, en el Real Salt Lake City.
Romero también mira hacia una generación posterior que ya no coincidió con él en plenitud dentro del club. Ahí sitúa una de las cuentas pendientes que le deja su paso por Peralada.
"Me queda la espina de no haber enganchado otra etapa del club. Un par o tres años después salieron Pere Pons, Gumbau, Sebas Coris, Carles Mas, Albert Vivancos, ahora está Joel Roca, Arnau. Antes era más complicado" - Sergi Romero, futbolista gerundense
Su vínculo con el fútbol, en cualquier caso, no desaparece. Seguirá yendo a Montilivi como aficionado del Girona y ocupará su sitio habitual en el Gol Sud.
Antes de consolidar su carrera en Tercera, Romero había empezado a jugar con cinco años en el Bons Aires y pasó por el Baby Cassà de Bertu Fernández y el Súper Girona B.