Cuarenta voluntarios recogieron 140 kilogramos de residuos en una hora en Montjuïc.
Entre los desechos aparecieron bombonas de óxido nitroso y objetos que podrían pertenecer a personas sin hogar.
La recogida de Cuidem Montjuïc cumple seis años con apoyo del Aula Ambiental
La asociación Cuidem Montjuïc organiza desde hace seis años una recogida ciudadana en la montaña barcelonesa.
Chantal Hubert, de Cuidem Montjuïc, explicó que fueron tres vecinas del Poble-Sec las que impulsaron la iniciativa al ver la suciedad de la zona.
"Somos tres vecinas del Poble-Sec que hace seis años decidimos organizar la recogida porque vimos que la montaña estaba muy sucia" - Chantal Hubert, de Cuidem Montjuïc
El Aula Ambiental de Sants-Montjuïc incorpora la actividad a su agenda de propuestas gratuitas.
Gemma Rovira, coordinadora del aula, vinculó esa colaboración con la búsqueda de ideas prácticas para dar herramientas a la ciudadanía frente al cambio climático.
"Buscamos ideas prácticas para dar herramientas a los ciudadanos para ser más resilientes frente al cambio climático" - Gemma Rovira, coordinadora del Aula Ambiental de Sants-Montjuïc
La clasificación de los residuos se hizo en el Aula Ambiental de Sants-Montjuïc, en los Jardins de Joan Prats.
Los voluntarios separaron en una hora residuos y pertenencias abandonadas
Durante la recogida, los voluntarios encontraron somieres, mantas sucias y tiendas de campaña rotas.
Eulàlia, voluntaria participante, explicó que hallaron residuos generados por personas que viven en Montjuïc.
"Encontramos todo tipo de residuos muchos de los cuales, desgraciadamente, los genera la gente que vive en Montjuïc" - Eulàlia, voluntaria participante
Stefano, también voluntario, describió la tristeza que le produjo encontrar ropa, mantas y zapatos abandonados.
"Da mucha tristeza encontrar ropa de gente, mantas o zapatos" - Stefano, voluntario
Los participantes evitaron retirar objetos que podían ser pertenencias en uso de personas que duermen en la montaña.
Una lona que cubría un somier quedó sin mover porque parecía estar en uso.
La detección de bombonas de óxido nitroso durante la clasificación añadió un hallazgo concreto a una tarea que, más allá de retirar basura, se cruza con la realidad de quienes pernoctan en la montaña.
La iniciativa reunió a 40 voluntarios y permitió clasificar 140 kilogramos de residuos en el Aula Ambiental de Sants-Montjuïc, situada en los Jardins de Joan Prats.