La comunidad educativa y el vecindario colapsaron la vía pública un sábado por la mañana para exigir una solución definitiva a la precariedad de las instalaciones escolares. Familias, alumnado y profesorado se unieron a representantes municipales en una concentración que reclamaba la construcción inmediata de un nuevo instituto.
La movilización respondía a una deuda histórica de dieciséis años con los estudiantes locales. El centro educativo opera desde hace más de una década y media en barracones provisionales que han acogido a 16 generaciones de alumnos sin ofrecer condiciones dignas ni estables.
Dieciséis generaciones estudian en barracones
La situación estructural del edificio actual limita severamente la capacidad de acogida y compromete la calidad de la enseñanza. La falta de espacio impide ampliar la oferta educativa y adapta mal los recursos a las necesidades crecientes del alumnado.
El centro lleva 16 años funcionando en estructuras provisionalesLos participantes denunciaron el estado de deterioro de las aulas y la imposibilidad física de integrar más estudiantes en el recinto. Esta saturación genera tensiones diarias que afectan tanto al rendimiento académico como al bienestar emocional de quienes cursan sus estudios allí.
La mesa de trabajo Volem l'Institut Ja! coordinó la jornada para visibilizar este abandono institucional. Este grupo aglutina a la comunidad educativa y al consistorio local para articular una respuesta conjunta frente a la inacción administrativa.
Las obras no empezarán hasta 2031
La administración educativa mantiene una hoja de ruta que aleja cualquier mejora tangible en el corto plazo. Los plazos oficiales sitúan el inicio de las obras del nuevo centro a partir del año 2031, una fecha que los organizadores consideran inaceptable dada la urgencia de la situación.
Durante la concentración, los asistentes elaboraron pancartas y redactaron cartas dirigidas directamente al Departament d'Educació. La actividad incluyó también una lluvia de ideas colectiva para fortalecer las demandas y buscar alternativas de presión ciudadana.
El acto combinó la reivindicación política con la celebración cultural local. La presencia de sardanas y la participación activa de la Colla Gegantera dotaron al evento de un carácter festivo que reforzó el tejido asociativo del municipio.
Varios agentes sociales respaldaron la convocatoria para demostrar la transversalidad del problema. Entidades como Creixent Junts, la Associació Sociosanitària Isabel Solà y la AFA Llar El Bressol se sumaron a la protesta junto a Amics de la Sardana, la Escola de Música y diversas AMPA y AFA.
Los organizadores calificaron la respuesta institucional de insuficiente y alertaron de que la espera prevista agravará aún más la crisis educativa local. La mesa de trabajo anunció que no detendrá su actividad hasta lograr un compromiso firme por parte de las autoridades competentes.
La presión social se mantendrá activa durante los próximos meses con nuevas acciones reivindicativas. El objetivo sigue siendo único y claro: obtener una solución definitiva que elimine los barracones y garantice un instituto moderno y funcional para el alumnado.