El Sindicat d'Habitatge de Girona desplegó una pancarta con el lema "acabemos con el negocio de la vivienda" junto al Cul de la Lleona y el riu Onyar durante la muestra Temps de Flors, en una de las zonas con más afluencia de visitantes del Barri Vell.
La protesta situó en el centro una de las principales contradicciones que denuncia la entidad. Mientras Girona vive estos días uno de sus momentos de mayor proyección turística, el sindicato sostiene que esa presión coincide con un encarecimiento del acceso a la vivienda, con alquileres por encima de los 800 euros mensuales y una caída del 11% en los contratos.
El sindicato vincula Temps de Flors con la presión turística en el Barri Vell
La organización enmarcó la acción en el periodo de Temps de Flors porque, a su juicio, la ciudad padece entonces una mayor presión turística y el entorno del Barri Vell se convierte en el principal epicentro turístico del país.
Fàtima Aatar, portavoz del Sindicat d'Habitatge de Girona, afirmó que esa presión tiene consecuencias para los vecinos del Barri Vell y para el resto de la ciudad, al desplazar a la clase trabajadora por unos alquileres que calificó de inasumibles.
"A costa de expulsar a la clase trabajadora a causa de alquileres inasumibles y genera un efecto dominó a otros barrios de la ciudad, incrementando el precio de la vivienda en toda Girona" - Fàtima Aatar, portavoz, Sindicat d'Habitatge de Girona
Además, la entidad sostiene que el Barri Vell figura entre los sectores más gentrificados de Catalunya y denuncia que sus calles acumulan cada vez más pisos turísticos y alojamientos de Airbnb.
Girona supera los 800 euros de alquiler y la provincia concentra 18.000 pisos turísticos
Los datos que cita el sindicato apuntan a un mercado cada vez más restringido. El precio medio del alquiler en Girona ya supera los 800 euros al mes, mientras los contratos de alquiler han caído un 11%.
A esa evolución se suma la compra de vivienda. El precio medio supera los 1.700 euros por metro cuadrado, una referencia que, según la entidad, aleja todavía más el acceso a la vivienda de buena parte de la población trabajadora.
En paralelo, la provincia de Girona encabeza Catalunya en viviendas de uso turístico, con alrededor de 18.000 pisos registrados. El sindicato sitúa una parte importante de esa concentración en el Barri Vell, donde denuncia la sustitución del alquiler residencial por el turístico y el temporal.
La entidad relaciona ese proceso con un aumento de los llamados desahucios silenciosos, ligados al relevo de vecinos en fincas y pisos que dejan de destinarse a residencia habitual.
El dato que el sindicato coloca al final de su denuncia es la dimensión del parque turístico en la demarcación, con unos 18.000 pisos registrados en la provincia de Girona, una cifra que la sitúa como la que más viviendas de uso turístico tiene de toda Catalunya.