Profesionales de enfermería se concentraron este martes ante el hospital Santa Caterina de Salt para reclamar mejoras laborales con motivo del Día Internacional de la Enfermería. Durante la protesta, varias participantes se taparon la boca con cinta adhesiva y después se la retiraron para escenificar que dejan de callar ante la situación que denuncian en los centros sanitarios.
La movilización coincidió con una paradoja que el colectivo quiso subrayar en una fecha señalada para la profesión. El día que debía servir para reconocer su trabajo se convirtió en una jornada de protesta por la falta de personal, las ratios insuficientes, la sobrecarga crónica y la inestabilidad que, sostienen, arrastran desde hace años.
Satse llevó la protesta de Salt a Barcelona, Tarragona y Lleida
La concentración ante el centro de Salt se coordinó con movilizaciones simultáneas en el hospital Vall d'Hebron de Barcelona, el Joan XXIII de Tarragona y el Arnau de Vilanova de Lleida. Satse quiso dar una dimensión catalana a una protesta centrada en las condiciones de trabajo de la enfermería.
David Oliver, secretario de Satse en Girona y portavoz del sindicato de enfermería en Catalunya, situó el sentido de la convocatoria en la propia fecha. El sindicato sostuvo que el Día Internacional de la Enfermería llegó marcado por la protesta y no por la celebración.
"Hoy debería ser una celebración, pero ya hace años que no podemos celebrar nada y por eso aprovechamos el día para reivindicar unas condiciones dignas" - David Oliver, secretario de Satse en Girona y portavoz del sindicato de enfermería en Catalunya
El sindicato denuncia falta de plantilla, ratios insuficientes y una carga de trabajo sostenida en el tiempo. A ello suma el encadenamiento de contratos cortos, que a su juicio genera inestabilidad, y unos procesos de estabilización que, remarca, llegan tarde y mal.
Oliver avisó de que las agresiones suben mientras la prevención no basta
Además de las condiciones laborales, Satse vinculó la protesta a la seguridad en el trabajo diario. Oliver afirmó que las agresiones al personal sanitario van en aumento mientras las medidas de prevención y protección no cubren esa realidad.
Las enfermeras alertan de que la presión laboral les afecta física, psicológica y emocionalmente. También advierten de que la seguridad del paciente no puede descansar en el sobreesfuerzo permanente de unas plantillas que consideran insuficientes.
Por ahora, el sindicato no plantea convocar una huelga. El motivo, según expone, es que un decreto de servicios mínimos podría llegar a exigir más profesionales de los que trabajan habitualmente en los turnos por la falta de personal.
Oliver reclamó al Gobierno más inversión en sanidad y diálogo con el sector para revertir las consecuencias de los recortes y actualizar las condiciones laborales. En esa misma línea, pidió recursos para garantizar, en sus palabras, una mejor atención para todos.
El gesto central de la protesta en Santa Caterina consistió en taparse la boca con cinta adhesiva y retirársela después, una imagen con la que las participantes quisieron simbolizar su decisión de romper el silencio.