Un vecino de Girona se concentró el miércoles ante el Ayuntamiento para denunciar la desaparición de todos los muebles de un piso que había recuperado tras finalizar un contrato de alquiler social del programa 60/40. Durante la protesta llevó una máscara de Guy Fawkes y un cartel en el que podía leerse que el consistorio le había robado los muebles de su casa hacía un año.
El conflicto se produce después de que la vivienda se devolviera en la fecha pactada, pero sin mobiliario, pese a que semanas antes el propietario había sido informado de que la entrega podía retrasarse porque el piso seguía ocupado. El afectado rechaza ahora la indemnización económica que le ha ofrecido el Ayuntamiento tras un peritaje externo y ya ha presentado alegaciones.
El propietario avisó de que quería recuperar el piso antes de junio
El proceso arrancó a principios del año pasado, cuando el dueño comunicó a la Oficina Municipal de Vivienda que el contrato de alquiler social vencía en junio y que quería recuperar el inmueble. Su intención, según ha explicado, era volver a alquilar la vivienda a una familia vulnerable, pero al margen de los programas municipales.
En mayo recibió el aviso de que el piso seguía ocupado y que la devolución se retrasaría. Finalmente, el inmueble se entregó en la fecha prevista, aunque ya sin los muebles que había en el interior.
Desde entonces, el vecino mantiene abierta la reclamación por la pérdida del mobiliario. También sostiene que seguirá protestando ante el consistorio hasta que el Ayuntamiento atienda sus demandas.
Sergi Font defendió que el peritaje incorporó elementos fuera del inventario inicial
El teniente de alcalde y concejal de Transición Ecológica y Área Urbana, Sergi Font, explicó que el Ayuntamiento encargó una valoración externa para evitar parcialidades en la cuantificación de los daños. El propietario, sin embargo, no acepta la compensación económica resultante de ese informe.
Font precisó que, a diferencia de otros expedientes resueltos solo con el inventario inicial, el peritaje también incorporó la petición del vecino y objetos no incluidos en la relación original. Pese a ello, el afectado ha presentado alegaciones contra la propuesta municipal.
La protesta del miércoles visualizó ese desacuerdo frente al edificio consistorial, un año después de la desaparición del mobiliario. En su cartel, el vecino situó el inicio del conflicto en ese momento y vinculó su reclamación a la devolución de todos los enseres del piso.
Sergi Font, teniente de alcalde y concejal de Transición Ecológica y Área Urbana, afirmó que el informe externo se encargó expresamente para evitar parcialidades y que, en este caso, revisó también elementos que no figuraban en el inventario original.