La aparición de doce fusiles AK-47 en un Porsche Cayenne con matrícula francesa en la AP-7, entre Figueres y Borrassà, ha reactivado en l'Alt Empordà una reclamación política que lleva años sobre la mesa: la creación de una Regió Policial Girona Nord para reforzar la presencia y la estructura de mando de los Mossos d'Esquadra en el norte de la demarcación.
La paradoja que subraya esa demanda es que una de las zonas con más presión policial de Girona sigue dependiendo de una única región para toda la demarcación. La comarca combina frontera, grandes ejes de paso como la AP-7 y la N-II, líneas ferroviarias, presión turística y el centro penitenciario del Puig de les Basses, mientras ayuntamientos y cargos comarcales reclaman desde hace años una organización propia.
El hallazgo de los Kalashnikov reabre una petición que viene de 2021
La investigación abierta por la Divisió d'Investigació Criminal de Girona sobre el origen y el destino de las armas coincide con otros episodios recientes en la comarca. Entre ellos figura la muerte violenta de una mujer en Figueres, con su expareja sentimental investigado por homicidio doloso y quebrantamiento de condena.
A eso se suma el despliegue de más de 600 agentes en varios municipios gironinos, entre ellos l'Escala, en una operación contra redes de tráfico de marihuana, tenencia de armas y blanqueo de capitales. El debate local no se limita a pedir más patrullas, sino una estructura regional propia para responder a una carga policial que se concentra especialmente en el norte de la provincia.
La reclamación tomó forma institucional en diciembre de 2021, cuando los regidores de Figueres Futur, encabezados por Carles Arbolí, propusieron formalmente crear una Regió Policial Girona Nord que abarcara l'Alt Empordà. Su argumento era que Girona seguía siendo la única demarcación catalana con una sola región policial.
Ya antes, en octubre de 2020, el entonces conseller d'Interior, Miquel Sàmper, visitó Figueres y prometió más efectivos de los Mossos d'Esquadra para la ciudad y la comarca. Un año después, el inspector de la ABP de Figueres, Alfons Sánchez, explicó que los Mossos habían decomisado más de 70.000 plantas de marihuana en el área de Figueres durante ese año y añadió que faltaban vehículos para el servicio.
El Consell Comarcal y el Parlament llevaron la demanda hasta Interior
Durante 2022, diversas formaciones locales agrupadas en Tots per l'Empordà impulsaron mociones en varios ayuntamientos para reclamar al Departament d'Interior la nueva región policial. Ese mismo otoño, el Consell Comarcal de l'Alt Empordà aprobó una moción de Junts per Catalunya para pedir la creación de la Regió Policial Girona Nord para los 68 municipios de la comarca.
El texto también reclamaba un refuerzo a corto plazo de las ABP de Figueres y Roses. La iniciativa salió adelante con los votos de Junts per Catalunya y PSC, mientras ERC, CUP y Ciutadans se abstuvieron.
La discusión llegó en marzo de 2023 a la Comisión de Interior del Parlament, donde se debatió una propuesta de resolución para crear esa región policial, que incluiría como mínimo todo l'Alt Empordà. La petición busca una estructura de mando y coordinación regional propia dentro de un cuerpo que actualmente se organiza en nueve regiones policiales.
Parlon descartó una nueva región a corto plazo pese a anunciar más agentes
En marzo de 2025, la consellera d'Interior, Núria Parlon, visitó Figueres junto al director general de la Policia, Josep Lluís Trapero, y la cap de la Regió Policial de Girona, Sílvia Catà. Allí anunció un incremento quirúrgico de efectivos en la comisaría de Figueres, aunque precisó que la creación de la nueva región policial no era un proyecto a corto plazo.
Durante esa visita, el alcalde de Figueres, Jordi Masquef, reclamó más recursos para combatir la delincuencia en la ciudad. Meses después, en octubre de 2025, el Consell d'Alcaldies de l'Alt Empordà volvió a exigir a Interior una segunda región policial en Girona para reforzar las comisarías de Figueres, la Jonquera, l'Escala y Roses, además de la oficina de Portbou.
La petición del Consell d'Alcaldies añadió otro elemento al debate al vincular el refuerzo policial con la necesidad de más medios judiciales en el partido judicial de Figueres.