El Servei d'Homes del Consell Comarcal del Baix Empordà arrancó a principios de 2024 y ya atiende a más jóvenes, aunque el perfil mayoritario sigue siendo el de hombres de entre 36 y 50 años.
La paradoja está en que quienes acuden lo hacen para pedir ayuda y, al mismo tiempo, llegan tras años de callar. Ivan Garcia, educador social del servicio, lo resume así con una frase que describe ese giro: "Son hombres que dicen 'no puedo continuar viviendo así' y deciden abrirse y trabajarlo".
El servicio nació porque no bajaban las cifras de atención a mujeres víctimas
La puesta en marcha del recurso respondió a la constatación de que las cifras de atención a mujeres víctimas no bajaban. Profesionales de Mossos d'Esquadra, sanidad y servicios sociales coincidieron entonces en la necesidad de intervenir también con los hombres.
El programa combina una línea terapéutica, orientada a procesos personales profundos, y una línea socioeducativa, centrada en herramientas para mejorar las relaciones y el bienestar cotidiano.
"Son hombres que dicen 'no puedo continuar viviendo así' y deciden abrirse y trabajarlo" - Ivan Garcia, educador social del Servei d'Homes del Consell Comarcal del Baix Empordà
Garcia sitúa una parte del problema en la dificultad para expresar malestar. En la generación de 40 o 50 años, dice, pesa todavía el hábito de callar y levantar barreras emocionales que terminan haciendo daño.
Durante la adolescencia, añade, intervenir resulta más difícil por la presión de grupo, pero cuando el trabajo llega antes los cambios son más rápidos y hay más garantías de éxito.
Albert Ramírez, usuario del servicio, llegó después de un proceso largo en solitario y con la búsqueda de apoyo todavía abierta.
"Hice mucho trabajo solo, pero buscaba desesperadamente apoyo" - Albert Ramírez, usuario del Servei d'Homes del Consell Comarcal del Baix Empordà
Ramírez también ha explicado que la atención profesional le ayuda a desbloquear aspectos que por su cuenta nunca habría llegado a entender. Su testimonio encaja con el tipo de demandas que llegan al servicio, muchas veces ligadas a conflictos de pareja, separaciones o dificultades en la crianza.
La crianza y los consumos aparecen en varios casos atendidos
Los casos atendidos incluyen también malestares crónicos y, en ocasiones, consumos de sustancias. En algunos expedientes aparecen episodios de violencia verbal y física.
Mercè Pereira, coordinadora del servicio y psicóloga, ha subrayado que muchos hombres no se sienten interpelados a pedir apoyo y que también pueden necesitarlo sin que eso deba darles vergüenza.
"Los hombres a menudo no se sienten interpelados a pedir apoyo. Hay que entender que pueden necesitarlo y que no les debe dar vergüenza" - Mercè Pereira, coordinadora del Servei d'Homes del Consell Comarcal del Baix Empordà
El balance de los dos primeros años de funcionamiento es, según Pereira, muy positivo y con más casos de los previstos. La coordinación del servicio detecta sobre todo demandas vinculadas a la crianza y a la voluntad de mejorar la relación con los hijos.
Pereira ha cerrado la valoración con la idea de que el recurso permite atender necesidades que hasta ahora quedaban fuera, porque también hay sufrimientos y aspectos de la vida de estos hombres que no funcionan.
Con este servicio, afirma, pueden ayudarles a tener una vida mejor.