La Societat Catalana de Psicologia Clínica presentó en Girona un informe en el que sostiene que la atención comunitaria en salud mental en Cataluña funciona con una red fragmentada de 71 entidades proveedoras que operan de forma independiente. El documento se dio a conocer durante el XXV Congreso Nacional y VI Internacional de Psicología Clínica de la Sociedad Española de Psicología Clínica.
El estudio sitúa la principal brecha entre el discurso institucional y la práctica diaria en la capacidad real del sistema para planificar y responder. Mientras aumenta la demanda social, la entidad científica afirma que los ritmos políticos, la dispersión de proveedores y la falta de datos públicos homogéneos están deteriorando la atención clínica.
El informe sitúa en 71 entidades la red que presta la atención comunitaria
La SCPC-ACAPIR sostiene que la atención en salud mental comunitaria depende de 71 entidades proveedoras que trabajan con criterios propios y políticas empresariales distintas. Esa estructura, añade, dificulta una organización unificada de recursos en el conjunto de Cataluña.
Desde Girona, la entidad plantea que esa fragmentación complica cualquier planificación sanitaria efectiva. A esa dispersión suma los tiempos de la política y la presión por responder de forma rápida a una demanda social creciente, dos factores que, a su juicio, están afectando a la atención clínica.
Las plazas formativas apenas se movieron en tres años
El informe también pone el foco en la evolución de la formación especializada, uno de los indicadores que usa para medir la capacidad futura del sistema. En los últimos tres años, las plazas PIR solo aumentaron en una en toda Cataluña.
En ese mismo periodo, las plazas de psiquiatría de adultos no variaron, las de enfermería especializada en salud mental crecieron en tres y las de medicina de familia descendieron en cuatro. La comparación refuerza la tesis de la entidad sobre la distancia entre las necesidades asistenciales y los recursos disponibles para sostenerlas.
Además, la sociedad científica reclama que la administración publique información periódica y transparente sobre las necesidades de la población y sobre los dispositivos y profesionales que ya existen. La entidad considera que resulta difícil planificar si no se conoce con precisión la cifra real de personal y recursos operativos.
La entidad pide medir la calidad y no solo el volumen de actividad
Otro de los ejes del documento cuestiona cómo se evalúa hoy el funcionamiento del sistema. La SCPC-ACAPIR indica que los indicadores actuales priorizan la cantidad de atención prestada y dejan en segundo plano la calidad de la intervención.
Por ese motivo, propone revisar la evaluación de resultados para incorporar el impacto real de la asistencia sobre los pacientes. El informe fue presentado en Girona con el título La salud mental en Cataluña entre el discurso institucional y la práctica real, dentro del congreso estatal e internacional de psicología clínica.