La plataforma El parc no es toca mantiene su rechazo a la construcción prevista en el parc Jordi Vilamitjana de Girona y no descarta llevar el caso a los tribunales. El conflicto sigue abierto mientras el planeamiento urbanístico aprobado permite levantar cerca de 400 pisos en el espacio verde.
La tensión se concentra en ese punto. Ajuntament de Girona y Generalitat de Catalunya anunciaron a finales de 2025 que estudiarán una alternativa para trasladar la edificabilidad al sector de Mas Xirgu y dejar libre de edificios el parque, pero el proyecto que hoy tiene validación urbanística sigue contemplando las viviendas en ese ámbito.
El planeamiento aprobado todavía valida casi 400 pisos en el parque
La operación está vinculada al futuro Campus de Salut Josep Trueta. El esquema previsto pasa por trasladar la edificabilidad al parc Jordi Vilamitjana para compensar a los propietarios que perderán parte de sus fincas por el desarrollo asociado al nuevo campus.
En junio, el consistorio de Girona aprobó el planeamiento urbanístico. Meses después, en noviembre, la Comissió Territorial d'Urbanisme y la Generalitat de Catalunya dieron el visto bueno al proyecto.
Sin embargo, la alternativa anunciada a finales de 2025 cambia ese encaje. Ajuntament y Generalitat plantearon reubicar la edificabilidad hacia una zona del polígono industrial de Mas Xirgu, en suelos adyacentes a Masrocs, para mantener sin construcciones el parc Jordi Vilamitjana.
Ese giro no ha cerrado el conflicto vecinal porque la modificación no está culminada. Además, la aprobación definitiva en Salt sigue pendiente después de que informes sobre ruidos y movilidad resultaran desfavorables y deban volver a presentarse.
La plataforma mantiene las protestas desde junio de 2024 y ya apunta a la vía judicial
Desde que se anunció la modificación urbanística en junio de 2024, la oposición vecinal ha sido constante. Las movilizaciones se han repetido tanto por las calles de Girona como en el propio parque.
La plataforma ha endurecido ahora su posición ante la falta de una solución cerrada. En su último comunicado sostiene que no descarta acudir a los tribunales para defender el parc Jordi Vilamitjana si la tramitación mantiene la edificabilidad sobre la zona verde.
"No descartamos la lucha judicial para defender lo que es de todos" - Plataforma El parc no es toca
El pulso se mantiene, por tanto, entre un planeamiento ya avalado en Girona y por la Comissió Territorial d'Urbanisme, y una alternativa posterior que todavía debe concretarse en la tramitación pendiente. La pieza que falta está en Salt, donde los informes de ruidos y movilidad obligan a volver a presentar documentación para lograr la aprobación definitiva.
El último escollo formal sigue siendo ese trámite en Salt, paralizado por informes desfavorables sobre ruidos y movilidad que deben rehacerse antes de que el proyecto pueda recibir la aprobación definitiva.