La Generalitat de Catalunya afronta la campaña forestal de 2026 con un dispositivo reforzado y con la simultaneidad de incendios como principal riesgo operativo. La consellera d'Interior i Seguretat Pública, Núria Parlon, ha presentado este viernes el despliegue en el aeropuerto de Sabadell, en un contexto marcado por las altas temperaturas y por la vegetación acumulada tras un invierno y una primavera lluviosos.
El punto de mayor tensión llega después de una campaña anterior con 2.168 incendios de vegetación y 8.615 hectáreas quemadas, pese a que el 86% de los fuegos afectó a menos de una hectárea. Parlon ha advertido además de que nueve de cada diez incendios tienen origen humano y ha pedido extremar la prudencia.
La campaña anterior dejó 2.168 incendios y tensó el sistema por la coincidencia de fuegos
El Govern plantea el operativo de este año con la experiencia del verano pasado, cuando la coincidencia de varios incendios puso a prueba la capacidad de respuesta. Esa simultaneidad vuelve a situarse como el principal reto para los servicios de emergencia.
Las condiciones previas también complican el inicio de la campaña. Las lluvias de invierno y primavera hicieron crecer la vegetación, que después se secó por los fuertes vientos de marzo y abril, de modo que ahora hay más combustible disponible en el territorio.
"Trabajaremos con los mejores medios disponibles y con la máxima coordinación entre Bombers de la Generalitat, Agents Rurals, Protecció Civil y el resto de servicios implicados para dar la mejor respuesta posible, especialmente ante situaciones de simultaneidad de incendios, que es lo que más tensiona el sistema" - Núria Parlon, consellera d'Interior i Seguretat Pública, Generalitat de Catalunya
Parlon ha enmarcado el dispositivo dentro de la nueva estrategia de gestión forestal sostenible del Govern, que incorpora ejes de confinamiento de incendios como infraestructuras para limitar la propagación del fuego.
Bombers de la Generalitat alcanza 2.883 efectivos y despliega 30 medios aéreos
Desde 2024, el cuerpo ha incorporado 328 nuevos bomberos profesionales hasta llegar a 2.883 efectivos. De ese total, 2.708 son hombres y 175 mujeres.
También crece la plantilla de voluntariado. La sección activa suma 83 bomberos voluntarios más y alcanza los 1.395, mientras que el personal de refuerzo de Campaña Forestal pasa de 465 a 475.
En el aire, el dispositivo contará con 30 medios aéreos para la campaña forestal, de los que 28 tendrán base en Catalunya. El despliegue incluye cuatro helicópteros de salvamento y rescate, seis de coordinación y diez helicópteros bombarderos.
A esa estructura se añaden ocho aviones de vigilancia y ataque y dos hidroaviones Focas del Ejército del Aire, con base en Saragossa y Pollença. Cada uno de esos aparatos puede transportar más de 3.500 litros de agua.
Además, veinticinco drones ya forman parte de la operativa de los servicios de emergencia para mejorar la respuesta ante incendios forestales.
En la campaña anterior ardieron 8.615 hectáreas y los servicios registraron un 62,6% más de incendios de vegetación que en 2024.