El Ayuntamiento de Girona reducirá parte de las terrazas de los locales de restauración en la rambla de la Llibertat para recuperar espacio del paseo central para los peatones. La medida afectará a distintos establecimientos de este eje del Barri Vell y se aplicará en el marco de la ordenanza de terrazas aprobada en el último trimestre de 2023.
Menos ocupación en el paseo central
El cambio supondrá que algunos negocios tengan una reducción limitada de mesas y sillas, mientras que en otros casos el recorte será mayor. El consistorio sostiene que no se trata de eliminar las terrazas, sino de reducir una parte de su ocupación en uno de los espacios más transitados del centro de la ciudad.
El regidor de Urbanismo de Proximidad, Lluís Martí, defendió que la redistribución se hará en breve, aunque sin concretar una fecha. También remarcó que las autorizaciones de vía pública no tienen carácter consolidado para los titulares de los establecimientos y que su concesión depende de la decisión municipal.
"No significa eliminar las terrazas, sino reducir una parte" - Lluís Martí, regidor de Urbanismo de Proximidad
El gobierno municipal lo vincula a la movilidad y al comercio
La vicealcaldesa y regidora de Promoción Económica, Gemma Geis, argumentó que la ocupación actual de la rambla dificulta el paso por el carril central. El objetivo municipal es devolver superficie peatonal a la rambla de la Llibertat y facilitar la circulación en este punto del centro histórico.
Geis añadió que tanto comerciantes como propietarios habían trasladado al Ayuntamiento la necesidad de corregir esta ocupación. A su juicio, la actuación también responde a una estrategia comercial, ya que un paseo más despejado favorece la visibilidad de las tiendas y el tránsito de personas.
"Si no hay un buen paseo, no se visibilizan las tiendas y la gente no pasea" - Gemma Geis, vicealcaldesa y regidora de Promoción Económica
Críticas del PSC por el alcance de la decisión
Desde la oposición, la portavoz del PSC, Bea Esporrín, aseguró que a los establecimientos ya se les ha comunicado que podrán disponer de menos mesas y sillas de las que se habían aprobado. La revisión afectará a licencias ya concedidas, dentro de la nueva ordenación impulsada por el consistorio.
La actuación se ejecutará en breve, aunque el Ayuntamiento no ha fijado todavía un plazo concreto. La rambla de la Llibertat afronta así una nueva redistribución de usos en pleno centro de Girona, con el equilibrio entre actividad económica y espacio para peatones como eje del debate.