Una treintena de entidades se concentraron este martes ante el Palacio de Justicia de Girona para denunciar los discursos de odio vertidos en redes sociales. La acción colectiva busca que la Fiscalía Provincial investigue a dos influenciadores por un delito castigado con penas de hasta cuatro años de prisión.
El foco de la denuncia es un vídeo publicado en el perfil de Instagram girona_perduda hace unas semanas. Las imágenes muestran a una persona en la plaza de la Independencia asegurando que sale a cazar moros cuando se aburre porque quien delinque es moro.
La gravedad de las visualizaciones
Ouheir Daraaoui, portavoz de las entidades, explicó que la expresión utilizada denigra totalmente a la comunidad árabe. Los miles de seguidores agravan muchísimo más la frase de salir a cazar moros y aumentan la responsabilidad penal según la normativa vigente.
"No se puede establecer una relación causal entre la población inmigrante y la delincuencia" - Ouheir Daraaoui, portavoz de las entidades
Daraaoui añadió que la propia delincuencia constituye también un discurso de odio. Los impulsores de la denuncia advirtieron que actuarán como acusación popular si la fiscalía decide abrir diligencias contra los autores del contenido.
Ataques previos en la ciudad
La tensión no se limita al ámbito digital. El Ateneo 24 de Junio y el Ateneo Popular Salvadora Catà sufrieron ataques en noviembre mediante adhesivos con locatina muy difíciles de despegar. Estos incidentes fascistas van en aumento y otro ataque similar ocurrió en abril vinculado al perfil denunciado.
Cristina Arana, otra de las portavoces, subrayó el peligro de que estos mensajes queden impunes. La libertad de expresión no sirve para decir cualquier cosa y requiere límites claros para proteger a la ciudadanía.
"Es peligroso que este tipo de discursos queden impunes" - Cristina Arana, portavoz de las entidades
El Ayuntamiento de Girona y la Generalitat de Catalunya ya han denunciado el caso según consta a los organizadores. El perfil girona_perduda declaró al Diario de Girona que lo dicho respondía a su percepción sobre la delincuencia y que repetiría la afirmación si los delincuentes fueran catalanes o rusos.
Los responsables de la cuenta indicaron que continuarán informando desde la libertad de opinión y emprenderán acciones legales contra quienes han presentado la denuncia. La Fiscalía deberá determinar ahora si los hechos constituyen un delito de odio punible.