Desconocidos han sustraído los materiales reivindicativos instalados por el profesorado de Girona en el marco del Temps de Flors. Los hechos ocurrieron en el carrer Nou, donde varios centros educativos habían colocado elementos en defensa de la escuela pública.
La acción afectó específicamente a los montajes de la escuela Annexa. El equipo directivo denunció que faltan los manifiestos, los códigos QR y los lirios amarillos colocados durante la jornada. La institución calificó el incidente como un ataque deliberado contra su mensaje.
Los materiales desaparecieron en menos de seis horas
La dirección del centro educativo explicó a través de sus canales oficiales que la instalación no permaneció intacta ni medio día. Consideran que no se trata de una gamberrada aislada, sino de una acción dirigida contra la visibilidad de sus demandas.
Enric Pujades, miembro del equipo directivo de la escuela Annexa, detalló la intención original de la intervención. Los docentes buscaban aprovechar la tradición decorativa de la vía para introducir un discurso crítico."Quisimos aprovechar la decoración tradicional del carrer Nou para incluir mensajes sobre la situación de la educación pública con un componente reivindicativo de diferente carácter y tono" - Enric Pujades, miembro del equipo directivo de la escuela Annexa
Esta estrategia pretendía romper con la estética habitual de las flores para incorporar contenido político y social. El objetivo era utilizar el espacio público como altavoz de las carencias del sistema educativo actual.
El alcalde rechaza los ataques a las composiciones escolares
Antes de la sustración, surgieron tensiones entre los organizadores del evento y los participantes. Fuentes del ámbito escolar aseguraron que recibieron avisos previos sobre la necesidad de ajustar los contenidos.
Estos mensajes se interpretaron como una amenaza de veto. Los centros temían quedar excluidos de futuras ediciones si no cumplían con los criterios estéticos exigidos por la Asociación de Comerciantes de la Zona U.El Ayuntamiento de Girona intervino para clarificar la postura institucional. La administración local garantizó la autonomía de los centros educativos para diseñar sus propias propuestas artísticas y conceptuales.Lluc Salellas, alcalde de Girona, mostró su rechazo frontal a cualquier intento de silenciar estas iniciativas. Defendió que sean las escuelas quienes determinen el contenido de sus instalaciones sin interferencias externas.Gemma Geis, vicealcaldesa de la ciudad, también se pronunció sobre el conflicto. Aseguró que el consistorio no practica la censura y lamentó la retirada forzosa de los elementos críticos."No se ejerce ningún tipo de censura" - Gemma Geis, vicealcaldesa de Girona
La postura municipal busca equilibrar la tradición festiva con la libertad de expresión de la comunidad educativa. Las autoridades locales insisten en proteger el derecho a la protesta dentro del marco cultural del evento.
La escuela Annexa mantiene su denuncia pública ante la desaparición de sus símbolos. Los lirios amarillos y los códigos eliminados representaban la conexión entre la flora ornamental y la lucha por la enseñanza pública.