El hundimiento de una terraza en un edificio del carrer Campcardós de Girona dejó el domingo una mujer herida grave y obligó a desalojar a la familia que vivía en el primer piso. En el momento del colapso, dos mujeres estaban dentro de una piscina instalada en la cubierta.
La caída de la piscina, desde más de tres metros hasta la planta inferior, abrió un agujero de unos dos por dos metros. Mientras el edificio presenta afectaciones importantes y amenaza con nuevos colapsos, el Ajuntament de Girona sostiene que no tiene abierta ninguna investigación municipal sobre el origen del suceso y sitúa la determinación de las causas en el ámbito técnico, privado y asegurador.
La piscina cayó más de tres metros y abrió un agujero de dos por dos
Una de las mujeres sufrió fracturas y el SEM la evacuó en estado grave al hospital Josep Trueta de Girona. Permanece en observación y podría recibir el alta si la evolución es favorable.
La otra afectada sufrió lesiones leves y recibió el alta hospitalaria el mismo día. La intervención inicial también movilizó a la Policia Municipal y al arquitecto municipal, que acudieron al inmueble para comprobar su estado y adoptar medidas de seguridad.
Bombers alertó de viguetas deterioradas y de riesgo de colapso
Los Bombers de la Generalitat informaron de que las viguetas que sostienen la primera planta están deterioradas. Además, indicaron que la estructura presenta afectaciones importantes y que existe amenaza de colapso.
A partir de esa valoración, los servicios municipales gestionaron el realojo de una familia de cinco personas, tres de ellas menores de edad, que residía en el primer piso desalojado. El retorno a la vivienda queda supeditado a que se acredite que el edificio ya no presenta peligro.
Por ahora, el ayuntamiento ha requerido a la propiedad que valore los daños y que tome, o acredite, las medidas necesarias para garantizar la seguridad del inmueble. También deberá evaluarse la presencia de la piscina en la terraza y el estado general de la estructura, aunque de momento no consta una causa acreditada del hundimiento.
El requerimiento municipal mantiene fuera de su vivienda a una familia de cinco personas, entre ellas tres menores, hasta que quede acreditado que no existe riesgo en la estructura del edificio.