El éxito comercial de la muestra floral choca con el control de accesos que atrapa a residentes en Girona

Temps de Flors cierra el Barri Vell para ordenar la afluencia. El dispositivo impulsa el comercio, pero restringe repartos, alarga los tiempos de acceso para residentes y genera quejas vecinales.

16 de mayo de 2026 a las 15:45h
El éxito comercial de la muestra floral choca con el control de accesos que atrapa a residentes en Girona
El éxito comercial de la muestra floral choca con el control de accesos que atrapa a residentes en Girona

Girona vuelve a volcarse con Temps de Flors durante diez días de exposición en el Barri Vell, con miles de visitantes recorriendo los montajes florales y un dispositivo municipal que ha cerrado el perímetro de la zona histórica para canalizar los accesos. El ayuntamiento ha fijado seis puntos de entrada, otros seis de salida y varios tramos de dirección única en calles clave para evitar aglomeraciones.

El refuerzo de control convive con una queja repetida entre vecinos, comerciantes y conductores. Mientras el evento llena calles, terrazas y mercados y deja un fuerte impacto económico, moverse por el centro se ha vuelto más difícil incluso para quien vive allí o necesita entrar a trabajar.

El Barri Vell obligó a cambiar accesos, entregas y desplazamientos

Laia, estudiante de turismo de la Universitat de Girona, trabaja en uno de los controles entre la plaça de l'Oli y el carrer Bonaventura Carreras i Peralta. Explica que gran parte de su jornada consiste en orientar a los visitantes que preguntan cómo llegar a un punto concreto del recorrido.

"Tenemos que poner la mejor cara, pero mucha gente entiende también nuestro trabajo. Sobre todo nos consultan cómo tienen que hacerlo para llegar a algún punto concreto" - Laia, estudiante de turismo, Universitat de Girona

No todos los accesos transcurren con normalidad. La misma trabajadora relata que han tenido conflictos con ciclistas extranjeros residentes en la zona que atraviesan el control sin bajar de la bicicleta, aunque añade que la mayoría pasa a pie arrastrándola.

Milos, vecina del Barri Vell, tardó una hora en volver en coche desde Sarrià de Ter por las retenciones. Su caso resume una de las paradojas del dispositivo, porque el control pensado para ordenar la llegada masiva de visitantes también complica la entrada a los residentes.

Los repartos en el Barri Vell solo pueden hacerse entre las siete y las nueve y media de la mañana. Joan, comercial de Massegur, explica que muchos negocios prefieren adelantar pedidos para no depender de la llegada de los repartidores antes de abrir y para cubrirse ante la posibilidad de lluvia.

También han aflorado problemas de información. La muestra dispone de un itinerario adaptado para personas con movilidad reducida, pero docentes de la escuela Maçana de Salt dijeron que desconocían su existencia y que no recibieron indicaciones en los controles, aunque el personal les dejó pasar al ver la silla de ruedas.

La afluencia llenó comercios y terrazas, pero disparó los tiempos de llegada

El fin de semana dejó un balance positivo para buena parte de la actividad comercial vinculada al recorrido. Sara, vendedora de joyería en el mercado de artesanos del pont de Pedra, asegura que el sábado pasado fue un éxito para las ventas y que la lluvia llegó cuando buena parte del público ya se marchaba.

"El sábado pasado fue un éxito y, por suerte, se puso a llover por la tarde, cuando ya habíamos hecho caja y la gente ya se marchaba" - Sara, vendedora de joyería, mercado de artesanos del pont de Pedra

Un camarero del bar Sant Fèlix coincide en esa lectura y sitúa el fin de semana entre los mejores momentos del arranque de la edición. La mañana del lunes, añade, también mantenía una afluencia alta.

El tirón del evento supera el ámbito local. La exposición ha aparecido en publicaciones como National Geographic y atrae a visitantes de fuera de Cataluña que llegan a Girona sin conocer de antemano la celebración.

Irene y Josep, llegados desde Barcelona, necesitaron una hora y cuarenta y cinco minutos para encontrar aparcamiento. Ambos sostienen que la asistencia actual está por encima de la registrada en las ediciones posteriores a la pandemia.

Entre los visitantes figuran también viajeros internacionales. Mar, de Vilanova i la Geltrú, acompañaba por el recorrido a Nail, de Francia, y a April, de Alemania, dos estudiantes de máster en Londres interesados en la arquitectura de la ciudad y en los escenarios de rodaje de Game of Thrones.

Las críticas vecinales convivieron con una protesta del profesorado en el recorrido

La presión sobre la movilidad ha reabierto críticas entre parte de los residentes. Anna, vecina de Girona, sostiene que durante estos días la ciudadanía tiene más dificultades para circular y lamenta la suciedad acumulada en la ciudad, aunque reconoce que Temps de Flors beneficia a muchos comercios.

El malestar también apareció dentro del propio itinerario. En el carrer Nou, la escuela Joan Puigbert instaló una pieza con la inscripción No estamos por las flores, una referencia directa a las protestas y reivindicaciones del profesorado.

La muestra mantendrá durante diez días el perímetro cerrado del Barri Vell, con seis accesos de entrada, seis de salida y controles en puntos como la plaça de l'Oli y el carrer Bonaventura Carreras i Peralta.

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