El Girona empató a un gol contra la Real Sociedad en Montilivi y evitó una derrota que le habría dejado todavía más exigido en la pelea por la permanencia. Stuani firmó el empate en la segunda parte ante 12.519 espectadores, en una noche señalada por Míchel como «el partido más importante de la historia».
La tensión del encuentro llegó marcada por el contraste entre el ambiente de gran cita y la situación deportiva del club. El equipo venía de sumar un punto en Vallecas el lunes y necesitaba sostener esa reacción para conservar opciones matemáticas de mantener la categoría.
Jon Martín adelantó a la Real y Stuani respondió tras el centro de Arnau
La Real Sociedad golpeó primero con un tanto de Jon Martín, que aprovechó un córner concedido por Gazzaniga. El Girona tuvo que remar de nuevo en un partido de máxima carga competitiva en Montilivi.
Ya en la segunda parte, Stuani igualó el choque después de un centro de Arnau. El gol permitió al equipo rescatar un punto que mantiene abierta la lucha por la permanencia.
En la previa, el fondo sur de Montilivi acompañó la cita con un mosaico del Jovent Gironí en el que podía leerse «Blanca y roja. Ciudad Inmortal». La grada respondió como en las noches de mayor peso del curso.
Montilivi reunió a 12.519 espectadores en una semana de golpes para el deporte gerundense
El empate llegó además en una semana de resultados ajustados y derrotas dolorosas para los equipos de la ciudad. El domingo, el Spar Girona cayó eliminado en las semifinales de la Liga Femenina por un punto de diferencia.
Después, el lunes, el primer equipo de fútbol arañó un punto en Vallecas. Y el martes el Bàsquet Girona perdió el derbi contra el Manresa tras desperdiciar una ventaja de 14 puntos.
Ese contexto reforzó el peso del partido en Montilivi, al que acudieron también varios nombres del deporte local. Desde la grada siguieron el encuentro los jugadores del equipo de Moncho Fernández Pep Busquets, Maxi Fjellerup, Cameron Hildreth y Guillem Ferrando, además del futbolista Èric García.
Míchel había definido la cita como «el partido más importante de la historia», una frase que resumía la carga del duelo ante la Real Sociedad. El empate no resolvió la pelea por abajo, pero sí dejó al Girona con vida en la clasificación.
La asistencia oficial en Montilivi fue de 12.519 espectadores en el empate a uno que mantiene al Girona con opciones matemáticas de conservar la categoría.