El alcalde de Girona, Lluc Salellas, ordenó este lunes a la Policia Municipal abrir un expediente por la circulación de un ciclista por las escaleras de la Pujada de Sant Domènec, en el Barri Vell. El objetivo es identificar al autor de los hechos y tramitar la correspondiente sanción.
El caso ha reabierto en la ciudad un conflicto que va más allá de una infracción puntual. Mientras Girona se ha consolidado como destino de cicloturismo, el episodio vuelve a situar en el centro la convivencia entre ese uso del espacio urbano, la preservación del patrimonio y la seguridad de los peatones en el núcleo histórico.
Salellas ordenó abrir un expediente tras el vídeo grabado en la Pujada de Sant Domènec
La decisión municipal llegó después de la difusión de un vídeo en el que aparece un ciclista bajando por las escaleras de la Pujada de Sant Domènec, uno de los puntos más reconocibles del Barri Vell. El consistorio activó la vía sancionadora a través de la Policia Municipal.
El expediente busca identificar al ciclista.
En un mensaje publicado en la red X, Lluc Salellas cargó contra este tipo de conductas. El alcalde sostuvo que algunos cicloturistas "menosprecian el patrimonio de la ciudad y lo utilizan para hacerse el chulo".
La Policia Municipal mantiene controles todo el año en el Barri Vell
Más allá de este episodio, la Policia Municipal mantiene activo durante todo el año un dispositivo específico en el Barri Vell para sancionar a quienes no respeten el patrimonio ni las señales de circulación. Ese operativo se centra en una zona donde coinciden tránsito vecinal, actividad turística y una alta afluencia de peatones.
El vídeo se difundió este lunes.
La discusión que ha vuelto a aflorar en Girona afecta a espacios muy concretos del centro histórico, con la Pujada de Sant Domènec como escenario del último caso. El debate enfrenta la atracción que ejerce la ciudad sobre el cicloturismo con los límites que impone la protección del patrimonio y el uso compartido de calles y escaleras del Barri Vell.
La Policia Municipal mantiene ese dispositivo sancionador durante todo el año en el Barri Vell para actuar contra quienes incumplen las señales de circulación o dañan el patrimonio.