Los sindicatos del Ayuntamiento de Lloret de Mar han iniciado medidas de protesta para exigir la renovación del convenio laboral municipal, caducado desde 2012. La primera acción tendrá un impacto directo en la Policía Local, que suspenderá de forma indefinida las horas extra desde este viernes.
La decisión ha sido comunicada de forma conjunta por CSIF, CSC Intersindical, SIP FEPOL, UGT y USOC, que atribuyen el conflicto a la falta de avances en la negociación colectiva con el gobierno municipal. En el caso de la Policía Local de Lloret de Mar, la representación sindical recae en CSIF y SIP FEPOL.
Protestas por el bloqueo del convenio
Los representantes sindicales sitúan el origen del conflicto en el bloqueo de la negociación del convenio y sostienen que el Ayuntamiento no ha convocado ni la mesa sectorial de la policía ni la comisión encargada de renovar el marco laboral municipal, pese a las peticiones formuladas durante los últimos años.
"Hemos intentado poner todo de nuestra parte, incluso más de lo que nos toca, para facilitar la negociación entre las partes, pero ni aun así hemos recibido respuesta, ni ninguna propuesta, a nuestras reivindicaciones" - Representantes sindicales, Ayuntamiento de Lloret de Mar
Además de la suspensión de las horas extra en la Policía Local, el personal de mantenimiento ha anunciado que no hará guardias durante el mes de mayo. Los sindicatos avanzan que las medidas seguirán vigentes hasta que se fije un calendario de negociación.
Reclamación de revisión salarial
Entre las principales reclamaciones figura una revisión salarial. Las organizaciones sindicales denuncian una pérdida de poder adquisitivo superior al 20% desde 2010 y consideran inasumible que la plantilla continúe trabajando con condiciones laborales aprobadas hace 18 años.
"No pedimos privilegios, pedimos dignidad profesional y una actualización, después de 14 años sin renovar el convenio" - Representantes sindicales, Ayuntamiento de Lloret de Mar
Los sindicatos han convocado una asamblea de trabajadores para los próximos días con el objetivo de debatir la situación y estudiar una posible ampliación de las protestas. El pulso con el consistorio queda ahora pendiente de que se abra una negociación formal que permita desbloquear un conflicto enquistado desde hace más de una década.