El mes de abril de 2026 se ha consolidado como el periodo más cálido registrado desde que existen mediciones sistemáticas de temperatura en Cataluña. El Instituto Meteorológico de Cataluña ha hecho público un dato histórico que sitúa este periodo por delante de cualquier registro anterior, superando definitivamente los límites térmicos conocidos hasta ahora.
El balance oficial revela que en 106 de las 122 estaciones analizadas se ha superado la media mensual esperada. En el Observatorio Fabra de Barcelona la temperatura media ha alcanzado los 17,4 grados Celsius, una cifra que supera en 1,3 °C el umbral marcado durante abril de 2023 y que constituye un récord absoluto desde el año 1914. Los datos de Barcelona han llegado incluso a situarse por encima de la media habitual correspondiente al mes de mayo.
Anomalías extremas en múltiples puntos del territorio
El calor ha generado desviaciones significativas respecto a los valores normales en numerosos puntos de la geografía catalana. En muchos observatorios la anomalía de temperatura ha superado los +4 °C. La lista de municipios con registros destacados incluye localidades tan diversas como Cantonigròs en Osona o Molló en el Ripollès. El Berguedà también presenta valores elevados en el Santuario de Queralt, mientras que en Osona se confirma el dato de Malniu. La Alta Ribagorza no queda excluida con su estación de Boí y el Vallès Oriental muestra una anomalía de +4,7 °C en Puig Sesolles.
"secos" o "muy secos", "una configuración sinóptica muy persistente" - Instituto Meteorológico de Cataluña
La entidad meteorológica atribuye esta ola de calor a la presencia de una masa de aire cálido sobre el territorio catalán. Este fenómeno se explica por condiciones de anticiclón persistente que han bloqueado las entradas de aire frío. Simultáneamente se ha producido una marcada ondulación de la corriente en chorro impulsada por el viento del oeste. Estas perturbaciones han facilitado la llegada del aire cálido hacia la zona mediterránea.
"condiciones de anticiclón persistente" - Instituto Meteorológico de Cataluña
La ausencia de precipitaciones ha sido una constante generalizada excepto en zonas pirenaicas. Esta sequía se ha originado por la distribución de presiones atmosféricas. Las áreas de bajas presiones en el Atlántico oriental y en la latitud de la península ibérica junto con una dorsal anticiclónica en el Mediterráneo han impedido la formación de lluvias abundantes.
Impacto en la nieve y previsión para mayo
Las altas temperaturas han acelerado notablemente el proceso de deshielo en las montañas.
Muchos de los arroyos pirenaicos bajan con caudal moderado actualmente pero este descenso no responde a las lluvias sino a la desaparición gradual de la nieve acumulada. En el Pirineo sí se han registrado precipitaciones habituales incluso episodios de chubascos intensos y granizo. Las previsiones para el próximo mes apuntan a un mayo dentro de la media mientras que las próximas semanas podrían traer más lluvias que las registradas esta primavera.