Girona ha activado el Plan de emergencia municipal por viento en fase de alerta y ha suspendido todas las actividades exteriores a partir de las doce de la noche del domingo ante la previsión de fuertes rachas en la ciudad. El Ayuntamiento también ha ordenado el cierre de parques y jardines y ha puesto en marcha el Comité de emergencias para seguir la evolución del episodio durante toda la jornada.
La previsión municipal sitúa el riesgo en 2 sobre 6 entre las dos y las ocho de la mañana, y en 3 sobre 6 entre las ocho de la mañana y las ocho de la tarde. En ese intervalo, las rachas de viento pueden superar los 72 km/h en Girona, en un contexto de aviso activo por viento que apunta a un domingo especialmente complicado en la ciudad.
Medidas preventivas en toda la ciudad
Entre las medidas acordadas por el consistorio figura el control de elementos susceptibles de desprendimiento, como grúas, andamios y rótulos. También se hará seguimiento de los servicios básicos, con especial atención al suministro eléctrico y a la telefonía, y se prevé la activación de brigadas, equipos de limpieza y servicios de aviso para responder a posibles incidencias.
El Ayuntamiento ha pedido máxima precaución a la ciudadanía y reclama que se sigan en todo momento las indicaciones oficiales. La activación del dispositivo llega después del temporal del 15 de marzo, cuando en Girona cayeron unos 70 árboles y fue necesario realizar 188 actuaciones municipales.
Un nuevo episodio tras el temporal de marzo
Aquel episodio llevó al consistorio a cuestionar que los avisos preventivos no se ajustaran lo suficiente a la afectación real que sufrió la ciudad. Con ese precedente reciente, el gobierno municipal ha optado ahora por reforzar la prevención y adelantar restricciones en el espacio público.
En paralelo, Protección Civil de la Generalitat mantiene activada la alerta del plan VENTCAT este domingo y prevé rachas que pueden superar los 90 km/h, sobre todo en la mitad norte de Catalunya. El organismo recomienda extremar la prudencia en la movilidad y en las actividades al aire libre, y evitar zonas donde puedan caer ramas, árboles u otros elementos inestables.
La jornada se seguirá de cerca desde el comité municipal mientras se mantenga el aviso por viento. El foco está puesto en reducir riesgos en la vía pública y en asegurar una respuesta rápida si el episodio acaba teniendo afectación sobre calles, equipamientos o servicios esenciales de Girona.