Sesenta y siete alcaldes de municipios rurales de Cataluña se reunieron este sábado en Puigverd d"Agramunt, en la comarca del Urgell, para reclamar una reforma de la Ley de Urbanismo que adapte la norma a la realidad del territorio y ayude a frenar la despoblación.
El encuentro puso el foco en las dificultades que, a juicio de los responsables locales, genera la regulación actual en los pueblos pequeños. En Cataluña hay 947 municipios y más del 60 % son rurales, un peso territorial que los alcaldes consideran insuficientemente reflejado en la legislación urbanística vigente.
Reclamo para flexibilizar usos y ampliar la autonomía local
Entre las propuestas planteadas figura permitir la conversión de construcciones situadas en suelo rústico, como granjas o almacenes, en viviendas habituales y permanentes. También se pide abrir la puerta a ampliar los metros cuadrados edificables de construcciones ya existentes mediante licencia municipal.
Los alcaldes reclaman además una reducción de los estándares urbanísticos en nuevos desarrollos y una revisión de los requisitos de vivienda de protección pública, con el objetivo de ajustarlos a las necesidades reales de cada municipio. A eso suman la demanda de instrumentos de planificación más ágiles y una mayor capacidad de gestión por parte de los ayuntamientos.
Los municipios pequeños piden un trato diferenciado
Jaume Gilabert, coordinador de Eines de Repoblament Rural y alcalde de Montgai, sostuvo que la ley actual es "una llosa" para los municipios pequeños.
"No se puede tratar igual un municipio de 200 habitantes que una ciudad de 40.000" - Jaume Gilabert, coordinador de Eines de Repoblament Rural
Gilabert también defendió que el marco que se plantea abre una vía de cambio para el mundo rural.
"Es un paso adelante que nos hace tener cierta esperanza" - Jaume Gilabert, coordinador de Eines de Repoblament Rural
Próxima reunión con el Govern
Tras la reunión celebrada en Puigverd d"Agramunt, el Govern tiene previsto convocar la próxima semana un encuentro con las entidades municipalistas para avanzar en estas reivindicaciones. La cita llega después de que en julio de 2025 se aprobara el Estatut de Municipis Rurals, un paso que los alcaldes sitúan ahora como base para abordar cambios concretos en materia urbanística.
El bloque municipal defiende que esa reforma es necesaria para facilitar vivienda, aprovechar edificaciones ya existentes y dar margen de actuación a los ayuntamientos de menor tamaño, con la idea de adaptar la normativa a una realidad demográfica y territorial muy distinta de la de las ciudades medias y grandes.