Una gestoría de la calle Sant Pere de Figueres, uno de los primeros comercios sancionados por no tener la rotulación en catalán, ya ha cambiado los carteles tras la multa impuesta por el Ayuntamiento.
La modificación de los rótulos llega en plena campaña municipal para garantizar el cumplimiento de la normativa lingüística en los establecimientos de la ciudad. En las últimas semanas, el consistorio ha abierto expedientes a varios negocios por no tener los letreros en catalán.
Un cambio tras la sanción municipal
El caso de esta gestoría se ha convertido en uno de los primeros en materializar el efecto de las sanciones impulsadas por el Ayuntamiento de Figueres. El comercio, situado en una de las calles céntricas de la ciudad, ha adaptado su imagen exterior después de recibir la multa.
Desde el consistorio sostienen que la actuación municipal busca que la rotulación comercial se ajuste a la legislación vigente y, al mismo tiempo, reforzar la presencia del catalán en el espacio público.
Expedientes a varios negocios de la ciudad
La gestoría de la calle Sant Pere no es un caso aislado. El Ayuntamiento ha abierto en las últimas semanas expedientes a varios establecimientos por incumplimientos vinculados a la rotulación comercial.
La actuación municipal se produce en un contexto de vigilancia del cumplimiento de la normativa lingüística en los negocios de Figueres, una cuestión que ha reabierto el debate en la ciudad sobre el alcance de estas sanciones y sobre el uso del catalán en la imagen exterior de los comercios.
Asesoramiento gratuito para adaptar carteles y material informativo
El consistorio remarca que, junto a las multas, también pone a disposición de los comerciantes asesoramiento lingüístico gratuito a través del Consorci per a la Normalització Lingüística. Este servicio está orientado a facilitar la traducción de carteles y de material informativo para los establecimientos que deban adaptarse.
Con este sistema, el Ayuntamiento mantiene que combina la vía sancionadora con apoyo técnico para favorecer la adecuación de los negocios a la normativa. El cambio de rótulos en la gestoría de la calle Sant Pere se interpreta ahora como uno de los primeros movimientos visibles de una campaña que sigue abierta en Figueres.