Los Mossos d'Esquadra han desarticulado una organización criminal transnacional dedicada al tráfico de armas, drogas y blanqueo de capitales en un operativo con especial incidencia en las comarcas de Girona, donde la red tenía presencia destacada en Lloret de Mar y Tordera. La actuación, coordinada por la Divisió d"Investigació Criminal con la colaboración de la Policía Nacional y Europol, se desplegó el 23 de marzo de forma simultánea en Cataluña, Andalucía y Bulgaria.
El balance provisional es de 21 detenidos. Entre ellos figura el presunto líder de la red, arrestado en Sofía y considerado por los investigadores un objetivo de alto valor. En Cataluña fueron detenidas 14 personas en Lloret de Mar, Tordera, Barcelona, Mataró, Sabadell y Teià.
Una investigación iniciada por la entrada ilegal de armas
La investigación arrancó en marzo de 2025, cuando los agentes detectaron armas de fuego introducidas de forma ilegal desde Turquía y posteriormente distribuidas a grupos criminales locales. A partir de ahí, la DIC situó el foco en una estructura con capacidad para mover armamento y droga a escala internacional.
Los investigadores sostienen que la organización adquiría armas en los Balcanes y Turquía y las hacía entrar en Europa ocultas en vehículos con compartimentos escondidos. Ese armamento acababa circulando en entornos criminales y se utilizaba con frecuencia como moneda de cambio en operaciones vinculadas al narcotráfico.
Entre las armas detectadas aparecían también las conocidas como armas "Frankenstein", híbridas fabricadas con piezas originales y componentes artesanales, aunque plenamente funcionales. Algunos de los supuestos integrantes de la red contaban además con antecedentes por delitos de sangre en Turquía.
Red de marihuana entre Cataluña, Málaga y el exterior
En el ámbito del tráfico de drogas, la organización disponía de infraestructura para adquirir grandes cantidades de marihuana en Cataluña y Málaga y exportarlas después a Turquía y a otros países europeos. La capacidad estimada de transporte de la red llegaba hasta una tonelada y media al mes, lo que da una idea de su volumen operativo.
Durante el dispositivo, los cuerpos policiales intervinieron siete pistolas semiautomáticas, un arma de guerra, además de silenciadores y supresores de sonido. En la vertiente de droga, la incautación alcanzó los 587,56 kilos de marihuana y 76,54 kilos de hachís.
El valor de la sustancia intervenida en el mercado ilícito asciende a 4,4 millones de euros. La investigación sigue abierta y los Mossos no descartan nuevas detenciones en los próximos días mientras avanzan en el análisis de la documentación y del material intervenido en los registros practicados en distintos puntos del operativo.