El Parc Natural dels Aiguamolls de l'Empordà está construyendo un tornillo de Arquímedes en el sector oeste de los estanques del Matà para asegurar la presencia de agua en una de las zonas más sensibles para la reproducción de aves acuáticas. La actuación busca garantizar caudales mínimos y mantener un aporte continuado en un espacio clave del humedal.
El nuevo sistema permitirá bombear agua tanto del freático como del rec de Cap de terme. Con ello, el parque quiere evitar que las bajadas de nivel comprometan la cría de varias especies, una situación que se ha repetido en episodios recientes de sequía, cuando muchas aves no han podido completar el proceso reproductor en los estanques del Matà.
Una obra para sostener la cría en primavera y verano
El director del parque, Ponç Feliu, sostiene que esta infraestructura facilitará una gestión "más cuidadosa" del espacio. La necesidad es especialmente importante en la época de reproducción, cuando no basta con que haya agua al inicio de la primavera, sino que debe mantenerse hasta junio o julio para que los nidos sigan protegidos.
"Si no hay suficiente agua, tienen que abandonar los nidos y los depredadores pueden acceder" - Ponç Feliu, director del parque
Feliu remarca que en invierno puede hacer falta más agua para aves invernantes y buceadoras como los patos, pero que durante la cría el objetivo cambia. Lo decisivo es que el agua se mantenga durante todo el ciclo. Si desaparece por evaporación y por la menor lluvia habitual de junio y julio, las aves que habían iniciado la nidificación con agua alrededor pierden esa barrera natural frente a los depredadores.
Entre las especies que crían en esta zona figuran ardeidos como la garza imperial, limícolas como el chorlitejo chico, la cigüeñuela, además de fochas y patos. Todas dependen de una lámina de agua estable para sacar adelante la puesta.
Una temporada con más agua y más aves
La intervención llega después de una campaña especialmente favorable en los Aiguamolls de l'Empordà. La buena temporada de lluvias y los últimos temporales de levante han dejado más agua en el parque y eso ha contribuido a una presencia de aves muy elevada, hasta el punto de situar esta temporada entre las mejores de los últimos años.
"En general, ha sido una época buena, una buena temporada de invernada, hemos tenido niveles más altos que años anteriores. También ha hecho más frío en el norte del continente y todo ello ha revertido en una buena población de patos invernantes y del conjunto de especies acuáticas. Y esto lo tenemos que garantizar" - Ponç Feliu, director del parque
Esta temporada se han contabilizado unos 5.500 patos, más del doble que en otras campañas. Ese incremento refuerza la necesidad de consolidar herramientas de gestión hídrica en un entorno donde la disponibilidad de agua marca tanto la invernada como la reproducción.
Inversión en los estanques del Matà
La obra cuenta con un presupuesto de 148.371,65 euros más IVA. El objetivo final es que las especies empiecen la época de cría con agua suficiente y la terminen con los nidos todavía rodeados de agua, una condición básica para reducir el acceso de depredadores y dar estabilidad a una de las áreas más valiosas del parque.
Con este sistema, el parque pretende disponer de una herramienta fija para responder mejor a los periodos secos y mantener el equilibrio en los estanques del Matà, donde la diferencia entre una campaña reproductora viable y otra fallida depende muchas veces de que el agua aguante unas semanas más.