Los Mossos d'Esquadra han detenido a cuatro hombres en la segunda fase de una investigación por el robo de catalizadores en varias comarcas catalanas. La operación, dirigida desde la comisaría de Igualada, apunta tanto a los presuntos autores de los hurtos como a la red que compraba, almacenaba y daba salida al material sustraído.
La causa dibuja una cadena que iba desde calles y aparcamientos de l'Anoia hasta naves y trasteros en Terrassa, Igualada y Vilafranca del Penedès. Uno de los arrestados, además, está bajo investigación por 17 hurtos, mientras que una de las empresas inspeccionadas aparecía como destino final del material antes de su traslado a Ucrania.
Los registros del 13 de mayo localizaron almacenes en Terrassa y una empresa en Vilafranca del Penedès
La investigación arrancó en enero y entró la semana pasada en su segunda fase con la detención de tres hombres de 55, 54 y 27 años como presuntos autores de receptación y pertenencia a grupo criminal.
El 13 de mayo, los agentes hicieron tres registros simultáneos en naves de Terrassa, Igualada y Vilafranca del Penedès para localizar a las personas que, presuntamente, compraban los catalizadores robados y les daban salida en el mercado.
En Terrassa, los investigadores inspeccionaron un conjunto de trasteros que funcionaba como punto intermedio de almacenamiento. Allí encontraron catalizadores robados, también piezas de motocicletas sustraídas, y detuvieron a dos personas por receptación.
Por su parte, en Vilafranca del Penedès los Mossos entraron en una empresa de gestión y tratamiento de catalizadores. Durante la inspección detectaron una irregularidad en el registro de compras y situaron esa mercantil como destino final del material antes de su transporte a Ucrania.
La primera fase ya había acabado con tres detenidos por treinta hurtos
La operación ya había tenido una primera fase, cerrada el 19 de marzo, con la detención de tres hombres como presuntos autores de 30 delitos de hurto y de pertenencia a grupo criminal.
Aquella línea de trabajo se centró en los robos cometidos en diferentes poblaciones de l'Anoia, el Segrià y el Vallès Occidental. La segunda fase amplió el foco hacia los eslabones que, presuntamente, recibían el material y lo introducían en el circuito de venta.
Un día después de los registros, el 14 de mayo, los Mossos detuvieron en Igualada a un cuarto implicado. Los investigadores lo relacionan con 17 delitos de hurto cometidos en Vilanova del Camí y Santa Margarida de Montbui.
Tras declarar en dependencias policiales, todos los detenidos quedaron en libertad con la obligación de presentarse ante el juez cuando sean requeridos.