Miles de personas de distintas comarcas catalanas se han reunido en el polígono Can Petit de Terrassa con motivo de la Romería del Rocío, una cita que vuelve a concentrar a hermandades llegadas de toda Cataluña en uno de los encuentros culturales más concurridos de la ciudad.
La jornada combina la dimensión religiosa de la celebración con su peso social en Terrassa. En un entorno industrial, la romería ha vuelto a convertir el recinto en un espacio de encuentro entre generaciones, con presencia de familias, grupos de devotos y entidades vinculadas a esta tradición.
El obispo de Terrassa oficia una misa pontifical en Can Petit
Uno de los momentos centrales del encuentro ha sido la misa pontifical oficiada por el obispo de Terrassa en una carpa instalada dentro del recinto. La eucaristía ha reunido a buena parte de los asistentes en el acto principal de la celebración religiosa.
La presencia de hermandades de distintos puntos de Cataluña ha dado al encuentro un alcance que supera el ámbito estrictamente local. Terrassa ejerce durante la romería como lugar de referencia para colectivos que mantienen viva esta tradición desde varias comarcas.
La romería reúne a hermandades de toda Cataluña y refuerza su carácter intergeneracional
El evento congrega a miles de personas y se consolida como una de las manifestaciones culturales más multitudinarias de Terrassa. La afluencia sostenida de público sitúa la cita entre las convocatorias con mayor capacidad de reunir a participantes de perfiles y edades distintas dentro de la ciudad.
Junto al componente devocional, la romería funciona también como punto de encuentro intergeneracional. En Can Petit conviven durante la jornada hermandades, familias y asistentes de diferentes edades en una celebración que mantiene su capacidad de convocatoria con el paso del tiempo.
El recinto del polígono Can Petit ha vuelto a ser el escenario de una celebración que reúne a hermandades de toda Cataluña y a miles de asistentes en Terrassa.