El aparcamiento subterráneo del Mercat de Can Boada, en Terrassa, podría reabrir de forma parcial en uno o dos meses tras el incendio.
La vuelta llegará antes del año que se preveía al inicio, pero dependerá de la limpieza, las reparaciones eléctricas y los informes de seguridad.
La reapertura parcial depende de limpiar el aparcamiento y reparar la instalación
Los vecinos de Can Boada se reunieron con los administradores del aparcamiento para analizar el estado de la instalación tras el incendio.
La reapertura será progresiva y empezará por las plazas más alejadas del foco.
En una primera fase, el espacio podría recuperar alrededor del 80% de ocupación, siempre que avancen las obras necesarias.
El Ajuntament de Terrassa agilizará los permisos de obra para no alargar la situación en el barrio.
La compañía aseguradora del inmueble adelantará unos 200.000 euros para cubrir los costes generales de las actuaciones.
La cobertura de los daños particulares y el peritaje estructural definitivo siguen pendientes.
El acceso final al parking quedará condicionado a los informes de seguridad de los expertos.
Algunos usuarios podrían volver a utilizar el aparcamiento en un plazo de uno o dos meses.
Los peritos apuntan a un incendio intencionado con las imágenes de seguridad
Las autoridades y los peritos trabajan con indicios que apuntan a que el incendio fue intencionado.
También han descartado los rumores iniciales sobre un incidente con un coche eléctrico.
Las imágenes recuperadas de las cámaras de seguridad constituyen la prueba clave de la hipótesis de incendio provocado.
La empresa administradora del aparcamiento, Ecomsa Comunitats, declinó hacer declaraciones o confirmar la información facilitada.
La reapertura dependerá de los informes de seguridad y del peritaje estructural definitivo.
En paralelo, se determinarán e instalarán nuevas medidas de seguridad para evitar incidentes similares.
Ecomsa Comunitats no confirmó la información sobre el regreso parcial del servicio ni sobre el adelanto de 200.000 euros.