Decenas de familias participaron este domingo en la vigésima edición de la Dis-trobada, una cita anual organizada por la Coordinadora Capaç para dar visibilidad a las personas con discapacidad intelectual.
La jornada volvió a reunir actividades lúdicas y participativas, pero también una reivindicación que se mantiene dos décadas después de la primera edición. La organización sostiene que, pese a la continuidad del encuentro, sigue pendiente una inclusión real y efectiva del colectivo y una mayor garantía de derechos e igualdad.
Durante el día hubo música, talleres, actuaciones y espacios de convivencia pensados para las personas asistentes y sus familias. El encuentro combinó así la parte festiva con la voluntad de mantener en el espacio público la realidad de las personas con discapacidad intelectual.
La Dis-trobada reunió música, talleres y espacios de convivencia
La vigésima edición se celebró este domingo con una programación centrada en la participación. Las actividades buscaron implicar tanto a las personas con discapacidad intelectual como a su entorno más cercano.
Además de los talleres y las actuaciones, la jornada incluyó espacios de convivencia entre familias y entidades. El formato mantiene la línea de anteriores ediciones, en las que la Dis-trobada ha funcionado como punto de encuentro anual.
Coordinadora Capaç mantuvo la reivindicación de más derechos e igualdad
Junto al programa lúdico, la Coordinadora Capaç situó de nuevo la reclamación de más derechos, inclusión e igualdad en la sociedad. La entidad enmarca la cita en un trabajo de visibilización sostenido en el tiempo.
Veinte años después de la primera edición, la organización defiende que el evento sigue siendo necesario para dar voz al colectivo. La Dis-trobada alcanzó este domingo su vigésima edición con decenas de familias participantes.