Los sindicatos USTEC-STEs, ASPEPC-sps, CGT e Intersindical han convocado siete jornadas de huelga en los centros educativos del Barcelonés. La movilización afecta a escuelas e institutos así como a las guarderías de 0 a 3 años.
Dos de estas paradas corresponden específicamente a la educación infantil mientras que las cinco restantes paralizan la enseñanza primaria y secundaria. El calendario se extiende desde el 7 de mayo hasta el 5 de junio con una intensidad creciente en las últimas semanas.
El conflicto se agrava por un pacto rechazado
El detonante de esta nueva ola de protestas es el rechazo frontal al acuerdo cerrado entre el gobierno y los sindicatos CCOO y UGT. Las organizaciones convocantes consideran que este pacto se firmó a espaldas de la mayoría del profesorado y exige renegociar las condiciones laborales.
"Con palabras no tenemos suficiente" - Iolanda Segura, portavoz de USTEC-STEs
La tensión en las aulas recuerda a las movilizaciones masivas registradas durante el mes de marzo. Los sindicatos advierten que sin una propuesta digna que resuelva sus exigencias este curso no acabará con normalidad en la comarca.
Cinco fechas clave paralizarán las clases
Los días centrales del conflicto para la mayoría de docentes serán el 12 de mayo, el 18 de mayo, el 27 de mayo, el 2 de junio y el 5 de junio. Estas jornadas coinciden con dos manifestaciones unitarias previstas para el martes 12 de mayo y el viernes 5 de junio.
Las trabajadoras de las escuelas bressol tendrán sus propios días de paro el 7 de mayo y el 20 de mayo. Además, el miércoles 6 de mayo están previstas acciones en los centros aunque su contenido concreto aún no se ha especificado.
"Para desconvocar las huelgas habría que llegar a un acuerdo" - Iolanda Segura, portavoz de USTEC-STEs
Las reivindicaciones van más allá de lo salarial e incluyen recuperar el poder adquisitivo perdido durante los últimos años. También exigen incrementar la inversión educativa para reducir las ratios de alumnos por aula y mejorar la atención a la diversidad.
Otra de las demandas centrales es eliminar la sobrecarga burocrática que lastra la labor docente diaria. Los sindicatos solicitan revisar los currículos actuales contando con la participación directa del profesorado en el diseño de los contenidos.
La incertidumbre sobre el final del curso académico planea sobre las familias y la administración educativa. La postura de los sindicatos permanece firme ante la falta de avances significativos en la mesa de negociación.