La Audiència de Tarragona inicia este lunes el juicio por el caso Innova, la causa sobre la supuesta trama de corrupción ligada a la construcción del nuevo hospital Sant Joan de Reus. En el banquillo se sentarán ocho acusados por la pieza principal y la segunda pieza separada del procedimiento.
La vista arranca catorce años después del inicio de una investigación centrada en un presunto desvío de más de un millón de euros de fondos destinados al hospital. La Fiscalía sostiene que ese dinero acabó en excargos del CatSalut a través de pagos injustificados, mientras el proyecto sanitario de Reus quedó en el centro de uno de los procesos judiciales más largos de la demarcación.
La Fiscalía sitúa en más de un millón el desvío investigado en el hospital de Reus
La sesión de este lunes estará dedicada al trámite de cuestiones previas de la pieza principal y de la segunda pieza separada. Después, el calendario prevé trece sesiones repartidas entre mayo y junio en la Audiència de Tarragona.
La causa llega a juicio 14 años después de su inicio.
Según la acusación, el dinero bajo investigación procedía de los fondos reservados a la construcción del nuevo hospital Sant Joan de Reus. El foco está en pagos que la Fiscalía considera injustificados y que habrían beneficiado a excargos del CatSalut en el marco de la gestión de Innova.
Los delitos atribuidos en esta fase del procedimiento son prevaricación, malversación de caudales públicos, falsedad documental y tráfico de influencias. Las peticiones de pena para los encausados oscilan entre los siete y los diez años de prisión.
Ocho acusados afrontan penas de hasta diez años en la pieza principal
Entre los procesados figuran el exalcalde de Reus Lluís Miquel Pérez, el exdirector general de Innova Josep Prat y el exdirector del CatSalut Carles Manté. También están acusados el arquitecto Jorge Basteteza, las trabajadoras de Innova Natalia Torrell, Ester Ventura y Jose Vicente Gómez, y el representante de la UTE Euroconsults Catalunya AXXO Gestión Proyectos Sergi Luqui.
Ocho personas están encausadas en esta vista.
El juicio ya sufrió una suspensión en 2024, de modo que su arranque vuelve a situar en la agenda judicial de Tarragona un procedimiento abierto hace más de una década y vinculado a uno de los mayores proyectos públicos ejecutados en Reus.
Si no hay nuevas incidencias durante el calendario fijado por la sala, la causa podría quedar vista para sentencia el 1 de julio.