La propiedad del bloque situado en el número 14 de la calle Sant Agustí, en el barrio de Gràcia, ha pedido al juzgado aplazar el desahucio de Txema, uno de los vecinos afectados, que estaba previsto para el próximo 15 de abril. La solicitud fue registrada este viernes por New Amsterdam Developers.
La petición se ha formalizado a instancias de la Sindicatura de Greuges de Barcelona, que actúa como mediadora en este conflicto desde el pasado 24 de marzo, después de aceptar la solicitud planteada por el Sindicat de Llogateres.
Petición de una moratoria de tres meses
La Sindicatura ha explicado que la empresa ha solicitado una moratoria de tres meses con el objetivo de abrir una vía de acuerdo entre las partes. La institución enmarca este movimiento en la búsqueda de una salida extrajudicial al conflicto, sin afectar a los derechos y garantías de cada una de ellas.
Txema es el primer inquilino de la finca con orden de desahucio de los cinco vecinos que todavía siguen en este edificio de 11 pisos. El pasado 25 de marzo, una movilización vecinal consiguió frenar el primer lanzamiento, que quedó aplazado hasta el 15 de abril.
Las entidades de vivienda ven margen para negociar
El Sindicat de Llogateres, el Sindicat d"Habitatge de Gràcia y COSHAC consideran que esta moratoria supone un avance importante tras las protestas de las últimas semanas. Las entidades entienden que ahora se abre una oportunidad para que la propiedad se siente a negociar una salida.
"Es una victoria de la sociedad y del pueblo organizado" - Txema, vecino afectado
El propio vecino ha advertido además de que no se trata de un caso aislado y ha subrayado que seguirán movilizados para defender que todo el mundo pueda permanecer en su casa y que las viviendas se destinen a vivir en ellas.
Presión sobre las administraciones
Las organizaciones en defensa de la vivienda reclaman a las administraciones una aplicación mucho más estricta y efectiva de la normativa vigente. En paralelo, BComú ha pedido al gobierno municipal de Jaume Collboni que sancione a la empresa propietaria del inmueble por un supuesto incumplimiento de la reserva del 30 % y por superar el precio máximo de las habitaciones dentro de los colivings.
La formación sostiene que el ejecutivo municipal ha actuado con dejadez a la hora de hacer cumplir estas medidas y mantiene que New Amsterdam Developers sigue vulnerándolas. De momento, la solicitud de aplazamiento registrada ante el juzgado introduce un nuevo escenario en Sant Agustí, donde el movimiento por la vivienda ya había convocado una nueva movilización e incluso había llamado a pasar la noche ante la finca para tratar de evitar la expulsión del vecino.