La policía refuerza Sant Antoni cuando varios negocios ya planean cerrar por la venta ambulante

Tres cuerpos policiales despliegan un operativo en la ronda de Sant Pau para frenar la venta ambulante. La medida llega tras quejas por peleas, aunque varios comercios ya planean irse por la tardía respuesta.

19 de mayo de 2026 a las 17:10h
La policía refuerza Sant Antoni cuando varios negocios ya planean cerrar por la venta ambulante
La policía refuerza Sant Antoni cuando varios negocios ya planean cerrar por la venta ambulante

El barrio de Sant Antoni activará esta semana un dispositivo fijo de seguridad en el entorno de la ronda de Sant Pau con presencia de la Guàrdia Urbana, los Mossos d'Esquadra y la Policía Nacional. El operativo se alargará hasta la madrugada y buscará impedir la instalación de vendedores ambulantes en una de las zonas donde el comercio lleva más de un año reclamando refuerzo policial.

La intervención llega después de meses de quejas e incidentes en un tramo donde los comerciantes denuncian una inseguridad al alza y sitúan el horario más conflictivo entre las cinco o las seis de la tarde y las dos de la madrugada. La paradoja que señalan en el barrio es que el patrullaje permanente que pedían desde hace más de un año no se pondrá en marcha hasta ahora, cuando algunos negocios ya se plantean marcharse.

El dispositivo cubrirá la franja que va de la tarde a las dos de la madrugada

El despliegue se concentrará en la ronda de Sant Pau y tendrá carácter fijo durante las horas de más presión de la venta ambulante. Los comerciantes sostienen que ese tramo horario coincide con la presencia más intensa de manteros y con los episodios que más afectan a la actividad diaria de los locales.

Jordi Arias, presidente de Sant Antoni Comerç, ha explicado que en la zona existe una "sensación de inseguridad que es creciente". La petición del tejido comercial pasaba por asegurar presencia policial estable precisamente desde media tarde hasta entrada la noche.

En ese entorno, la venta ambulante no se limita a la ocupación del espacio público. Los comercios vinculan su expansión a peleas, presencia de armas y actividades delictivas relacionadas con la venta de productos o medicamentos.

Los comerciantes avisan de que algunos negocios ya estudian irse del barrio

La reclamación de más vigilancia no es nueva en Sant Antoni. Durante más de un año, las asociaciones comerciales han pedido un patrullaje permanente y ahora lamentan que la respuesta institucional llegue después de meses de incidencias.

Algunos establecimientos han llegado a plantear su salida del barrio por el impacto de la situación en su vida cotidiana. La queja no se centra solo en las ventas, también en el deterioro de la convivencia en una zona con fuerte actividad comercial y vecinal.

Las entidades de Sant Antoni defienden el carácter comercial y asociativo del barrio y esperan que el operativo ayude a recuperar seguridad y convivencia en torno a la ronda de Sant Pau. El despliegue que arranca esta semana mantendrá agentes sobre el terreno hasta las dos de la madrugada, la franja que los comerciantes sitúan como la más conflictiva.

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