Ocho días después de la noche en que ardieron varios vehículos junto a la Sagrada Família, una furgoneta ligera calcinada sigue estacionada en la esquina del carrer de Sardenya con el carrer de Còrsega, en el barrio de Camp d'en Grassot. Los restos del fuego todavía son visibles en distintos puntos de la zona.
Los incendios dañaron quince vehículos, un contenedor de basura y los bajos comerciales de un edificio. El alcance de los fuegos contrasta con la falta de información sobre el avance de la investigación, que sigue abierta bajo la hipótesis de la actuación de un pirómano en pleno entorno del templo.
La unidad de Investigación del Eixample asumió unas pesquisas que siguen abiertas
Las llamas se declararon de madrugada en puntos muy próximos entre sí y junto a la Sagrada Família, cuando no había viandantes en la calle. La Guàrdia Urbana precintó inicialmente la zona después de extinguir el fuego.
Más tarde, la investigación pasó a manos de la unidad de Investigación del distrito del Eixample. Por ahora no ha trascendido el grado de avance de unas pesquisas que mantienen como principal hipótesis la acción intencionada de un pirómano.
En el perímetro afectado aún quedan señales visibles del episodio de hace ocho días. La furgoneta quemada en la confluencia de Sardenya con Còrsega se ha convertido en la imagen más evidente de unos daños que alcanzaron también a quince vehículos, un contenedor y los bajos de un edificio.
Dos detenciones recientes sitúan otros casos en Horta-Guinardó, el Besòs y el Maresme
El caso llega después de otros episodios recientes en Barcelona y su entorno. A finales del año pasado, la policía detuvo en Horta-Guinardó a un hombre de 63 años por la quema reiterada de contenedores de basura.
Aquella actuación se produjo en un contexto de preocupación vecinal por la posibilidad de que las llamas acabaran alcanzando coches y edificios. Semanas antes de esa detención, los agentes ya habían arrestado a otro supuesto pirómano por incendiar coches en la zona del Besòs y en el Maresme.
Ahora, el foco vuelve a situarse en el Eixample y en el entorno de la Sagrada Família, donde los fuegos se concentraron en muy pocos metros durante la madrugada. La coincidencia espacial y temporal de los incendios sostiene la hipótesis con la que trabaja la investigación.
El antecedente más concreto de esa cadena de casos es la detención, a finales del año pasado, de un hombre de 63 años en Horta-Guinardó por la quema reiterada de contenedores.