Las embarcaciones de la Global Sumud Flotilla salieron de Barcelona el 15 de abril con el objetivo de llegar a Gaza y han hecho escala en Sicilia, donde está previsto que se incorporen más barcos a la misión. La expedición afronta ahora un tramo especialmente delicado, marcado por el antecedente de ataques sufridos por flotillas anteriores en estas mismas latitudes.
La misión entra en una fase de más riesgo
La parada en Sicilia sirve para reforzar la flota antes de continuar la travesía por el Mediterráneo central y oriental. Entre los integrantes de la misión existe la percepción de que el escenario cambia a partir de este punto y de que aumentan los riesgos en el mar.
"Ahora es cuando comienzan los riesgos" - Mariona Tasquer, miembro de la misión
La tripulación está llevando a cabo preparativos diarios ante una posible situación de emergencia. Los participantes explican que trabajan con maniobras de autoprotección y protocolos de respuesta en caso de interceptación.
"Cada día intentamos hacer simulacros de abandono de barcos y de cómo sería una posible intercepción" - Pau Pérez, tripulante
Vigilancia constante en el mar y en el aire
Durante la navegación, la atención se centra tanto en el tráfico marítimo como en cualquier movimiento aéreo. La vigilancia se intensifica especialmente durante las horas con peor visibilidad, cuando la detección de embarcaciones o dispositivos en el entorno resulta más compleja.
"Miramos al horizonte, para no chocar con los barcos y, al cielo, por los drones" - Mariona Tasquer, miembro de la misión
"se dificulta la visión y se necesitan más ojos" - Mi Hoa Lee, activista
Ese seguimiento permanente responde al precedente de otras flotillas que, en esta zona del Mediterráneo, han acabado bajo ataque. La misión mantiene así una navegación con especial cautela mientras se prepara para continuar rumbo a Gaza.
Acción previa contra un carguero con destino a Israel
Antes de esta nueva etapa, una quincena de embarcaciones bloquearon el paso de un barco de carga con destino a Israel, al sospechar que podía transportar material con fines militares. La acción buscaba entorpecer su avance en el mar.
"la idea era desviarlo, hacer que perdiera tiempo" - Mariona Tasquer, miembro de la misión
La flotilla sigue ahora pendiente de sumar nuevos barcos en Sicilia antes de reemprender la ruta. El objetivo declarado se mantiene intacto, aunque la tripulación asume que el recorrido que queda por delante exigirá más vigilancia, más coordinación y una atención constante sobre cualquier movimiento en el horizonte y sobre sus cabezas.