La ambulancia municipal l'Índia de L'Hospitalet lleva fuera de servicio desde el 10 de abril después de que la empresa adjudicataria haya entrado en concurso de acreedores y el administrador judicial haya acordado su liquidación por falta de viabilidad. La situación deja en el aire la continuidad del recurso, coordinado por la Guàrdia Urbana, y también el futuro de su plantilla, que denuncia además cinco meses de impagos.
El conflicto ha abierto un nuevo choque político en la ciudad. Varios grupos municipales cuestionan la gestión del gobierno local y reclaman una salida para recuperar el servicio o garantizar su cobertura por otra vía. Al mismo tiempo, los trabajadores buscan alternativas laborales ante la desaparición de la sociedad concesionaria.
Críticas por la pérdida de un recurso exclusivo en la ciudad
Jaume Graells, portavoz municipal de ERC+EUiA, atribuye la situación a la gestión del ejecutivo local y sostiene que "perdemos una ambulancia exclusiva para la ciudad por culpa de la incompetencia del gobierno, que es incapaz de hacer respetar los contratos con las empresas y gestionar ágilmente la contratación".
Desde el PP, Sonia Esplugas defiende la utilidad del dispositivo más allá de la atención sanitaria. La portavoz del grupo municipal subraya que "la Índia no solo presta asistencia sanitaria y social a los vecinos, sino que también da protección a los agentes de la Guàrdia Urbana en acciones preventivas".
Laura Alzamora, regidora de L'Hospitalet en Comú Podem, ha vinculado el debate a los tiempos de respuesta en emergencias en la ciudad. Recuerda que hace pocos días un hombre murió en Santa Eulàlia después de que la ambulancia tardara 40 minutos en llegar, frente a los 7 minutos de respuesta media que atribuía al servicio de l'Índia.
Los trabajadores buscan una salida mientras se debate el futuro del servicio
La liquidación de la empresa afecta de lleno a la plantilla. Jorge García, técnico de la ambulancia de la Guàrdia Urbana, explica la incertidumbre con la que trabajan desde hace semanas.
"Estamos hablando con empresas privadas para ver si nos contratan y poder seguir trabajando. Pero con la liquidación de la empresa perdemos los puestos de trabajo y también los años de antigüedad" - Jorge García, técnico de la ambulancia de la Guàrdia Urbana
En paralelo, partidos políticos y trabajadores ponen sobre la mesa distintas fórmulas para mantener el recurso. Entre ellas figura municipalizar la plantilla o impulsar un nuevo contrato de urgencia, considerando el servicio esencial o elevando su grado de especialización.
El gobierno local remite la competencia al SEM
Frente a esas propuestas, el teniente de alcaldía de Seguridad y Gobierno Interno, Jesús Husillos, sostiene que el margen de actuación municipal es limitado. Defiende que en Cataluña la competencia de las ambulancias corresponde únicamente al SEM, el Servei d'Emergències Mèdiques de la Generalitat.
Husillos insiste en que el debate no está en el carácter esencial del servicio, sino en la administración competente para prestarlo. En esa línea, mantiene que ningún ayuntamiento puede gestionar una ambulancia ni de forma directa ni a través de una empresa.
El SEM reforzará durante junio la cobertura en L'Hospitalet con dos nuevas unidades residentes, con lo que la ciudad pasará a disponer de once vehículos. Mientras tanto, la desaparición de l'Índia mantiene abierto el pulso político y laboral sobre un recurso que había funcionado como apoyo específico para la ciudad y para las intervenciones de la Guàrdia Urbana.