La Audiencia de Barcelona ha ordenado al Juzgado de Instrucción número 6 que admita a trámite la querella presentada por varios colectivos contra los Mossos d'Esquadra por el uso de gas pimienta en las manifestaciones pro Palestina celebradas en octubre en Barcelona.
La resolución corrige el archivo inicial y sitúa el punto de fricción al inicio del caso. El tribunal aprecia que la actuación policial podría haber sido desproporcionada ante el carácter pacífico de la protesta y rechaza dar por válido el uso de un medio que define como un "instrumento peligroso" sin practicar antes una investigación suficiente.
La Audiencia ve indicios de lesiones y rechaza cerrar el caso sin investigar
La sección 10.ª de la Audiencia Provincial sostiene que existen indicios de que los querellantes sufrieron lesiones y abre la puerta a que esas heridas fueran consecuencia directa de la intervención de los Mossos d'Esquadra durante la protesta.
Además, el tribunal considera precipitado avalar el uso del gas pimienta en ese escenario sin haber agotado antes las diligencias básicas. Por eso ordena reabrir la vía judicial y pide al juzgado que tome declaración a las personas afectadas.
Con esa decisión, la Audiencia exige una investigación exhaustiva antes de descartar responsabilidades penales por la actuación policial en las movilizaciones del pasado octubre.
Las entidades acusadoras dicen que pueden identificar a dos agentes y a un mando
Alerta Solidària, Irídia y otras entidades personadas en la acusación han valorado de forma positiva la resolución porque les permite impulsar nuevas diligencias sobre una intervención que hasta ahora no había sido investigada en profundidad.
Entre el material que prevén aportar figuran imágenes en las que aseguran identificar a los agentes que emplearon los sprays y a su responsable directo. Ese punto puede resultar clave para concretar quién intervino y bajo qué instrucciones se actuó durante la dispersión.
En concreto, las entidades sostienen que disponen de imágenes en las que se puede identificar al menos a dos policías que usaron los sprays y también a su superior jerárquico.