La posible instalación de gespa natural en el Narcís Sala para que la UE Sant Andreu pueda jugar en Primera Federació ha llegado al pleno municipal del Ayuntamiento de Barcelona, en un debate marcado por los plazos y por las exigencias de la Federación Española de Fútbol.
La normativa federativa obliga a los equipos de esta categoría a disputar sus partidos en campos de gespa natural. En este momento existe una moratoria de dos meses para adaptar los estadios, aunque sobre la mesa está la intención de suprimir ese margen, un escenario que complicaría todavía más la situación del club andreuenc.
El Ayuntamiento admite dificultades por calendario y por motivos técnicos
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha defendido que el consistorio tiene capacidad económica para afrontar la instalación, pero ha advertido de que el problema no es solo presupuestario. El Ayuntamiento dispone de recursos para ejecutar la obra, aunque el calendario y las condiciones técnicas hacen inviable una solución inmediata.
"Necesitamos tiempo, necesitamos la moratoria por parte de la Federación Española de Fútbol, es un paso fundamental, porque sin esta moratoria el Sant Andreu no podrá comenzar la temporada en el Narcís Sala, poniendo gespa o sin ponerla" - Jaume Collboni, alcalde de Barcelona
Collboni ha insistido en que los trabajos no pueden resolverse en pocas semanas. El alcalde ha precisado que la instalación de la gespa natural se alargaría más allá de septiembre, justo cuando arranca la temporada, lo que dejaría al Sant Andreu sin opción de empezar la competición en su estadio si no se mantiene ese periodo de adaptación.
"Los trabajos de instalación de gespa natural se demoran mucho más allá de septiembre, que es cuando arranca la temporada" - Jaume Collboni, alcalde de Barcelona
La moratoria se convierte en la pieza clave
El debate se centra ahora en ese margen temporal. El alcalde ha remarcado que la moratoria es un elemento básico para que el Sant Andreu pueda seguir en el Narcís Sala al inicio del curso. Si ese plazo desaparece, el club no podría arrancar la temporada en su campo, con independencia de que el proyecto de instalación llegue a activarse.
Collboni también ha enfriado cualquier expectativa de una salida inmediata. Ha recordado que la decisión no depende exclusivamente del Ayuntamiento y que no hay margen para ofrecer una respuesta exprés.
"Ahora bien, de soluciones mágicas de hoy para mañana de cosas que no solo dependen del Ayuntamiento no las podemos dar" - Jaume Collboni, alcalde de Barcelona
El precedente reciente del Europa
La ciudad tiene un caso cercano en esta misma categoría. Tras su ascenso a Primera Federació, el Europa utilizó una moratoria de seis meses en el Nou Sardenya y terminó trasladándose a Can Dragó en enero para poder jugar en un campo de gespa natural. Ese precedente refleja hasta qué punto los plazos de adaptación son determinantes para los clubes barceloneses que alcanzan la categoría.
Con este escenario, la continuidad del Sant Andreu en el Narcís Sala al inicio de la próxima temporada queda vinculada a la decisión de la Federación sobre la moratoria y a unos trabajos que, por ahora, no llegarían a tiempo para septiembre.