Barcelona cerró 2025 con 1.729.963 habitantes empadronados, un 0,1% menos que un año antes. El padrón confirma un freno demográfico en la ciudad tras años de crecimiento sostenido, con descensos ligeros en siete de los diez distritos.
La caída llega pese al aumento de la población extranjera, que sube un 0,7% y ya alcanza las 460.409 personas. Ese avance no compensa el saldo natural negativo de la ciudad, con 14.557 defunciones frente a 11.012 nacimientos, un déficit de 3.549 habitantes que deja los nacimientos en su segundo valor más bajo desde 1900.
Barcelona perdió población aunque la población extranjera subió hasta el 26,6%
El estancamiento demográfico se explica por la baja natalidad, el envejecimiento de la población y una moderación del flujo migratorio. La edad media de los residentes ya se sitúa en 44,6 años.
En paralelo, la población de nacionalidad extranjera representa el 26,6% del total y reúne a vecinos de 181 nacionalidades. La población nacida en la ciudad, en cambio, queda en el 44,6% del total y mantiene una tendencia descendente iniciada hace más de dos décadas.
Por distritos, Ciutat Vella, Nou Barris y Sant Andreu registran pequeños incrementos de población. El resto de la ciudad anota descensos ligeros, lo que dibuja un reparto desigual del movimiento demográfico dentro del término municipal.
Los nacimientos cayeron a 11.012 y la ciudad alcanzó un récord de 1.196 centenarios
El dato más acusado aparece en el balance vegetativo. Barcelona sumó 14.557 defunciones frente a 11.012 nacimientos en 2025, con un saldo natural negativo de 3.549 habitantes.
Al mismo tiempo, la ciudad alcanzó un máximo histórico de 1.196 personas centenarias. Ocho de cada diez son mujeres, un reparto que también refleja el mayor peso femenino en las edades más avanzadas.
Ese envejecimiento convive con un nivel formativo alto entre la población adulta. El 37,4% de los mayores de 16 años tiene estudios superiores, con una diferencia entre mujeres y hombres del 39,6% frente al 35%.
Entre la población extranjera, el nivel de estudios superiores llega al 42,7%. En el grupo de nuevos residentes, la proporción sube hasta el 44%.