ERC ha pedido la comparecencia de Albert Batlle, concejal de Ciutat Vella, para que explique el nuevo Plan de usos antes de su votación en la próxima comisión de Urbanismo del Ayuntamiento de Barcelona. El gobierno municipal defiende el documento con el objetivo declarado de frenar la proliferación de tiendas de cannabis, de uñas y supermercados en el distrito.
La discrepancia de fondo está en que el grupo republicano sostiene que el texto, pese a ese objetivo, mantiene márgenes de flexibilización que pueden facilitar nuevas implantaciones ligadas al ocio nocturno, al negocio turístico y a la venta de cannabis en Ciutat Vella. ERC sitúa ahí el principal choque con el ejecutivo de Jaume Collboni.
ERC pide que Batlle explique un plan que irá a Urbanismo
El grupo municipal de Esquerra Republicana de Catalunya reclama que Batlle rinda cuentas sobre un documento que afecta a uno de los distritos con más presión comercial y turística de Barcelona. La petición llega antes de que el plan pase por la comisión de Urbanismo.
Elisenda Alamany, presidenta del grupo municipal de ERC en el Ayuntamiento, sostiene que el texto continúa favoreciendo la turistificación y la explotación comercial del distrito. También afirma que resulta incompatible con la voluntad de proteger la identidad de la ciudad y que llega tarde ante la emergencia que, a su juicio, vive Ciutat Vella.
"Es incompatible con la voluntad de proteger la identidad de la ciudad y llega tarde ante la emergencia que vive Ciutat Vella" - Elisenda Alamany, presidenta del grupo municipal de ERC, Ayuntamiento de Barcelona
El plan permitiría 18 locales de cannabis, 250 supermercados y siete discotecas
La crítica de ERC no se limita al enfoque general del documento. El grupo asegura que el gobierno de Collboni ha introducido mecanismos de flexibilización que podrían favorecer la implantación de discotecas, asociaciones cannábicas, servicios turísticos o supermercados abiertos las 24 horas.
En sus alegaciones, los republicanos planteaban cerrar esa puerta en varios ámbitos concretos del distrito. El ejecutivo municipal no aceptó ninguna de esas propuestas.
Según el detalle expuesto por ERC, el plan no impediría la apertura de 18 nuevas asociaciones o tiendas de cannabis, además de 250 supermercados y siete discotecas. Dos de esos locales de ocio nocturno podrían ubicarse en el paseo de Joan de Borbó.
Alamany enmarca ese rechazo a las alegaciones como una decisión política del gobierno municipal. La dirigente republicana afirma que la negativa del ejecutivo demuestra una falta absoluta de voluntad de rectificar.
La petición de ERC pasa por rehacer el documento para recuperar el equilibrio del distrito, proteger el comercio de proximidad y limitar los usos que, a su juicio, agravan la presión comercial y turística sobre Ciutat Vella. Entre las cifras que el grupo pone sobre la mesa figuran siete discotecas posibles, dos de ellas en el paseo de Joan de Borbó.