Un tiroteo registrado el sábado a plena luz del día en el barrio de la Marina de Port de Barcelona ha reabierto el debate sobre el acceso a armas de fuego y armas blancas en la ciudad y en el conjunto de Catalunya. El episodio llega además en un momento en que antiguos responsables de seguridad y especialistas en criminalidad sitúan Barcelona dentro de circuitos delictivos más amplios, ligados tanto a bandas juveniles como al narcotráfico.
La tensión aparece en el contraste entre esa exigencia de control y la facilidad de acceso que describen las fuentes. Quim Forn, exconsejero de Interior, advierte de que si las armas de fuego ya son fáciles de conseguir, el problema se agrava todavía más con los cuchillos, mientras Amadeu Recasens sostiene que algunas armas blancas ni siquiera deberían venderse en gasolineras.
Recasens sitúa Barcelona en rutas europeas de la droga
Amadeu Recasens, excomisionado de Seguridad, vincula parte de la presión criminal con la posición logística de la capital catalana. A su juicio, Barcelona reúne infraestructuras que la convierten en un punto atractivo para redes de narcotráfico por la combinación del aeropuerto, el puerto y la AP-7.
"Barcelona tiene un gran aeropuerto, el puerto y la AP-7. Son condiciones para que pueda actuar como un hub de la droga, pero no es una excepción, está pasando en toda Europa" - Amadeu Recasens, excomisionado de Seguridad
Recasens también reclama separar fenómenos que a menudo aparecen mezclados en el debate público. Distingue entre bandas juveniles, narcotráfico local y grandes organizaciones criminales, y rechaza aplicar la misma receta a realidades distintas.
"No deberían poder venderse en las gasolineras" - Amadeu Recasens, excomisionado de Seguridad
Forn y Neus Sala alertan de un salto rápido del cuchillo a la pistola
Quim Forn plantea reforzar el control sobre la disponibilidad de armas. El exconsejero de Interior sostiene que la discusión no puede limitarse a Barcelona porque el fenómeno afecta al conjunto de Catalunya y exige una actuación coordinada de las administraciones.
"Tiene que haber un control sobre esto. Si actualmente las armas de fuego son fáciles de adquirir, imaginémonos los cuchillos" - Quim Forn, exconsejero de Interior
Neus Sala, periodista de investigación, describe un cambio en la violencia entre bandas juveniles. Explica que las peleas han dejado atrás en muchos casos los enfrentamientos a puñetazos y que ahora el paso hacia el uso de armas es mucho más rápido.
"Antes las bandas se peleaban a puñetazos, ahora pasan rápidamente del cuchillo a la pistola" - Neus Sala, periodista de investigación
La periodista añade que el debate también alcanza al marco penal aplicable a los menores. En su análisis, la legislación debería revisarse para abordar delitos graves cometidos por adolescentes con armas blancas.
Neus Sala sostiene que hay menores de 14 y 16 años que matan con arma blanca y saben lo que hacen, y añade que la sensación de impunidad es muy grande entre parte de esos autores.
Forn, por su parte, defiende que la garantía de la seguridad ciudadana requiere respuestas globales y coordinadas. Recasens resume esa misma idea con una advertencia concreta al pedir que no se den respuestas simples a problemas complejos.