La huelga indefinida del personal del Consorci de Biblioteques de Barcelona, iniciada el martes 26 de mayo, ha dejado cerrada la mayor parte de la red municipal cuando faltan menos de dos semanas para la Selectivitat. El paro también afecta a las 10 salas de estudio de la ciudad, que suelen abrir por la noche y algunos fines de semana.
El cruce llega en un momento especialmente delicado en Barcelona. Las bibliotecas no solo son uno de los espacios habituales de preparación para los exámenes del 9, 10 y 11 de junio, sino que además forman parte de la Xarxa de Refugis Climàtics en plena previsión de calor, con máximas de 34 grados.
El 90% de las bibliotecas permanecía cerrado el martes
El comité de empresa del consorcio comunicó que el martes el 90% de las bibliotecas permanecían cerradas por la huelga. La red del Consorci de Biblioteques de Barcelona suma 41 equipamientos distribuidos por la ciudad.
Desde el consorcio explican que las bibliotecas no tienen servicios mínimos. Añaden que para abrir cada centro hace falta un mínimo de personal, fijado internamente en función de la tipología del equipamiento y del número de plantas.
Ese criterio deja sin actividad a buena parte de la red si no se alcanza la dotación mínima en cada edificio. En la práctica, el cierre obliga a los usuarios habituales a buscar otros espacios públicos o privados para estudiar, leer o conectarse.
Las salas de estudio nocturnas también quedan afectadas antes de la Selectivitat
A esa situación se suma el paro del personal de las 10 salas de estudio de Barcelona. Estos espacios están situados mayoritariamente en equipamientos bibliotecarios y amplían el horario habitual con apertura de 20.30 h a medianoche, además de algunos fines de semana.
Para muchos estudiantes, esas salas funcionan como refuerzo en el tramo final del curso. Su afectación coincide con la preparación inmediata de la Selectivitat, prevista para los días 9, 10 y 11 de junio.
Las 41 bibliotecas dejan de actuar como refugio climático con 34 grados previstos
Al impacto sobre el estudio se añade la función climática de la red. Las 41 bibliotecas del CBB forman parte de la Xarxa de Refugis Climàtics, de modo que su cierre impide que presten ese servicio durante el episodio de calor previsto en la ciudad.
Barcelona cuenta en verano con 400 refugios climáticos y en invierno con 300, repartidos en otros equipamientos públicos. Aun así, la caída temporal de la red bibliotecaria reduce una de las opciones más extendidas y reconocibles para resguardarse de las altas temperaturas en los barrios.
Las 10 salas de estudio afectadas por la huelga suelen abrir de 20.30 h a medianoche y algunos fines de semana, justo en la semana previa a los exámenes de Selectivitat del 9, 10 y 11 de junio.