Cierre urgente en la Magòria deja a 800 usuarios sin casal y acelera unas obras que apuntan a septiembre

El Casal Cívic i Comunitari de la Magòria, en Barcelona, sigue cerrado por daños estructurales tras el desprendimiento de una pieza de la marquesina. La Generalitat ha ordenado obras urgentes y prevé una reapertura hacia septiembre.

30 de abril de 2026 a las 18:28h
Cierre urgente en la Magòria deja a 800 usuarios sin casal y acelera unas obras que apuntan a septiembre
Cierre urgente en la Magòria deja a 800 usuarios sin casal y acelera unas obras que apuntan a septiembre

El Casal Cívic i Comunitari de la Magòria, en el entorno de la antigua estación de Magòria, permanece precintado y cerrado con vallas de seguridad después de que los técnicos detectaran desperfectos estructurales que comprometen la seguridad del edificio. La Generalitat ordenó el cierre inmediato del equipamiento tras agravarse la situación con el desprendimiento de una pieza de soporte de la marquesina.

El cierre ha dejado sin espacio a unas 800 personas usuarias de este centro, ubicado en un inmueble de 1912 catalogado como Bien Cultural de Interés Local. El edificio, descrito como una pieza singular del patrimonio ferroviario de la ciudad y de estilo neomudéjar y modernista, ya contaba con un diagnóstico previo y con un proyecto de rehabilitación, aunque los incidentes registrados en marzo han acelerado la necesidad de intervenir.

Un cierre que pasó de temporal a inmediato

El casal había comunicado en un primer momento un cierre breve entre el 30 de marzo y el 10 de abril para reparar los daños detectados en la marquesina exterior. Sin embargo, el empeoramiento del estado del inmueble llevó a los servicios técnicos a desaconsejar la continuidad de la actividad y a decretar el cierre inmediato del centro.

La Generalitat ha impulsado la contratación de urgencia de las actuaciones necesarias para rehabilitar la marquesina y la fachada interior. La previsión inicial es que las obras duren unos cuatro meses y, si no surgen imprevistos, la reapertura podría producirse alrededor del mes de septiembre.

Actividades trasladadas al Jardí de la Magòria

Parte de las actividades de este trimestre se han reubicado en el Jardí de la Magòria, gestionado por la Plataforma del Jardí de l"Estació de la Magòria. En este espacio se están haciendo clases de yoga, encuentros para marcha nórdica, gimnasia de silla y partidas de petanca, con el objetivo de que las personas usuarias no pierdan del todo la actividad habitual.

"La gente ya había pagado el trimestre y, de repente, nos dijeron que cerraba. Nos quedamos pensando qué hacemos ahora" - Montse Blázquez, AV y Amics de la Magòria

"Nos quedamos en la calle, cuando la gente acababa de pagar el trimestre. Les dijimos que si ahora no pueden hacer las actividades, las harán en octubre" - Maria Dolors Lizondo, Asociación de Jubilados de Magòria

El traslado, aun así, no resuelve todas las necesidades. Varias usuarias reclaman que las obras avancen rápido para poder volver en septiembre y recuperar servicios básicos como los lavabos. También advierten de las limitaciones del jardín para una parte del colectivo, especialmente personas mayores con problemas de movilidad o más vulnerables al calor.

"Hay gente mayor que no puede venir al jardín por el calor o la movilidad. Y eso provoca depresiones. Necesitamos que esto se arregle pronto" - Usuaria

"Hoy, por ejemplo, ha llovido y hemos tenido que hacer la clase de yoga de pie" - Usuarias

Malestar vecinal por la falta de alternativas

Desde las entidades del entorno se critica que todas las actividades se hayan quedado sin un espacio cubierto alternativo. La plataforma que gestiona el jardín sostiene que ha cedido este ámbito para evitar que los usuarios se queden en casa, mientras persiste el malestar por la respuesta dada hasta ahora.

"Todas las actividades se han quedado sin espacio y la Generalitat no ha ofrecido ninguna alternativa. Hemos ofrecido el jardín para que la gente no se quede en casa" - Cristina Ibáñez, Plataforma del Jardí de l"Estació de la Magòria

Las entidades también recuerdan que venían reclamando desde hace tiempo un mejor mantenimiento del edificio, que durante décadas quedó relegado por las administraciones hasta su recuperación como casal hace unos 20 años. En paralelo, denuncian que el propio Jardí de la Magòria está amenazado por el futuro proyecto urbanístico del ámbito, que prevé suprimir parte de la zona verde.

Las asociaciones defienden que el jardín se preserve íntegramente y consideran que la situación actual ha reforzado su utilidad social. Para los colectivos vecinales, el cierre del casal ha dejado claro que este espacio abierto se ha convertido en una pieza imprescindible mientras avanza una rehabilitación que ahora marca el calendario de cientos de usuarios a la espera de poder regresar al edificio en otoño.

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