Cientos de personas se concentraron este jueves en la plaça de Sants, en Barcelona, para denunciar la intercepción de una veintena de barcos de la Global Sumud Flotilla por parte de Israel en aguas internacionales. La protesta avanzó después hacia el consulado de Israel, en el barrio de les Corts, aunque los Mossos d'Esquadra impidieron el acceso al entorno del edificio con varios cordones policiales.
La movilización recorrió calles de Sants y les Corts y provocó cortes de tráfico en puntos como la avenida de Madrid y los carrers de Sants y de Galileu. La marcha llegó hasta la gran via de Carles III, donde quedó detenida ante el dispositivo policial desplegado para evitar que los manifestantes se aproximaran a la sede consular.
Tensión ante el cordón policial en les Corts
Fue en ese punto cuando aumentó la tensión. Algunos manifestantes encendieron bengalas rojas y lanzaron varios objetos contra la barrera policial. No han trascendido, por ahora, detenciones ni heridos vinculados a estos incidentes.
La concentración había arrancado con consignas a favor del "alliberament immediat de tots els activistes detinguts" y con llamamientos a todos los estados e instituciones de la Unión Europea para que condenen el ataque contra los barcos que transportaban ayuda humanitaria para la población palestina.
Denuncias de la flotilla por la intercepción en alta mar
El portavoz de la Global Sumud Flotilla, Pablo Castillo, calificó la actuación del ejército israelí como un "acto de piratería" y denunció la "complicidad" de los países de la Unión Europea con Israel. También exigió la liberación de "todas las personas secuestradas por Israel" y reclamó que la UE condene "un ataque que vulnera el derecho internacional".
"Se están vulnerando derechos internacionales" - Òscar Camps, responsable de Open Arms
La organización sostiene que la intercepción se produjo a unos 1.000 km de Gaza, en aguas internacionales. Siempre según la versión de la flotilla, lanchas militares israelíes apuntaron con láseres y con armas de asalto semiautomáticas a los tripulantes, les ordenaron ponerse de rodillas y mantener las manos en alto, e interfirieron las comunicaciones de las embarcaciones. También asegura que enviaron un mensaje de socorro a los guardacostas griegos sin recibir ayuda.
Òscar Camps añadió en un mensaje difundido a los medios que hubo "un uso de la fuerza contra civiles en alta mar y un bloqueo de la ayuda humanitaria". En la misma línea, la flotilla volvió a calificar la operación de Israel como piratería.
Preocupación por la situación de los activistas detenidos
Jordi Coronas, concejal de ERC en el Ayuntamiento de Barcelona y miembro de la Global Sumud Flotilla de 2025, expresó su preocupación por el estado en el que pueden encontrarse los activistas detenidos por Israel. Coronas afirmó además que el momento de la intercepción de los barcos es "muy duro y nada agradable".
La protesta terminó sin llegar a la sede consular, bajo vigilancia de los Mossos y tras dejar afectaciones de tráfico en varios ejes de Sants y les Corts, en una jornada marcada por la denuncia pública de la actuación en alta mar y por la exigencia de liberación de los activistas retenidos.